Entre los 2 y los 7 años de edad, los procesos mentales de los niños están dominados por un pensamiento mágico

La inocencia, su imaginación, la dificultad en comprender conceptos lógicos se explica muy bien por este momento de su neurodesarrollo en el que aún no han alcanzado la capacidad de razonar con lógica.

El pensamiento mágico tiene tres características fundamentales: 

Egocentrismo.

–todo lo que piensa, hace y dice está impregnado de subjetividad

El mundo es lo que el niño idea en su cabeza y no concibe el punto de vista de los otros, cree que las palabras pueden transformar su entorno –son mágicas–, que la simple expresión de sus deseos hará que se cumplan.

Animismo.

–los objetos tienen capacidad y motivos para actuar–

El niño cree que las cosas, los juguetes, los seres inanimados tienen las mismas motivaciones que él, y así explican el mundo: “el sol se va a dormir porque está cansado”, “la mesa es mala porque me ha pegado”…

Casualidad por causalidad

lo que percibe por los sentidos sigue dominando su proceso mental–

Siguen dominados por lo concreto.

Las cantidades son concretas: entre cinco monedas de 1 céntimo o una moneda de 1 €, escogerá las cinco monedas “porque son más”.

El tamaño importa: llenamos de agua un vaso bajo y luego vertemos el agua de este vaso en otro más alto, el niño pensará que el más alto tiene más agua.

Los Reyes Magos

Es fácil comprender que los Reyes Magos funcionan porque tienen todos los ingredientes para encajar en estos mecanismos del pensamiento mágico: satisfacen los deseos expresados en una carta, en una noche pueden recorrer el mundo, el valor de los regalos es el que tienen sus deseos…

La ilusión, la inocencia, los recuerdos y el futuro… yo no quiero dejar de creer.

¿Y tú?

Te deseo que los Reyes Magos te traigan muchas cosas, pero sobre todo te deseo que nunca pierdas las ganas de jugar como los niños

Publicado en Salud
Fuentes consultadas:
https://neuropediatra.org/2016/01/04/la-magia-de-los-reyes-magos/