Hay una escena de la película “Alguien tiene que ceder” que captura clara y llanamente la esencia de la verdad. Después de descubrir que el hombre que ama está con otra mujer, Diane Keaton sale decepcionada del restaurante y es seguida por un culpable y angustiado Jack Nicholson. Cuando finalmente logra detenerla, él le dice “Nunca te he mentido, yo siempre te he dicho una versión de la verdad”. A lo que ella contesta: “La verdad no tiene versiones, ¿okay?”.

Y eso es verdad. La verdad puede tener varias facetas. Puede ser complicada o difícil de entender, pero siempre existe una sola versión.

Sin embargo, la mayoría de nosotros tenemos problema enfrentando la verdad. Tal vez no seamos mentirosos absolutos, pero ciertamente enmascaramos la verdad para que ésta se adapte cómodamente a nuestras vidas – para no alterar una relación, a fin que no irrumpa en un aspecto de nuestra carrera profesional, para ocultar un aspecto desagradable de nuestro día a día, o para crear una “simple mentira blanca”.

En su investigación, la Dra. Bella DePaulo encontró que las personas mienten en una de cada cinco interacciones durante el día. Pamela Meyer, autora de Liespotting (Detectando mentiras), asegura en su Plática TED que somos mentidos de 10 a 200 veces por día.

Es importante considerar qué tan honesto es el mundo que hemos creado alrededor nuestro. Con sinceridad, ¿cuántas veces decimos mentiras? Y al mismo tiempo, ¿intimidamos a otros orillándolos a ocultar la verdad de nosotros? Aún las mentiras que pretenden proteger a otros dañan nuestra autenticidad y honestidad.

Para poder corregir de fondo esta tendencia a mentir, aquí te presentamos algunos ejemplos del modo en que las personas tendemos a ser insinceras:

Controlar una Respuesta – esto sucede cuando solo cuentas tu lado de la historia, o dejas fuera detalles, a veces insignificantes, de lo sucedido. De este modo replanteas algo indeseable con palabras más bonitas y controlas la respuesta o la influencia que puede tener en los demás lo que estás diciendo.

Cuando controlas una respuesta y escondes la verdad creas una realidad alterna y haces que alguien más la viva. Y finalmente, pierdes la oportunidad de conocer la opinión o reacción genuina de los demás si hubieras dicho la verdad.

Mentiras por Omisión 

¿Alguna vez te has quejado con alguien acerca de tu sobrepeso sin mencionar que te acabas de tomar un Frapuccino Grande como tentempié? Todos nos enfrentamos a situaciones en las que estamos tentados a omitir detalles indeseables. A veces nos convencemos que es para ser sensibles y respetar los sentimientos ajenos, pero la mayoría de las veces esos detalles tienen importancia, y lo sabes. Crear un ambiente en el que no se puede ser totalmente honesto en las pequeñeces promueve un sentimiento de falta de confianza y comunicación, que lleva a la ruina relaciones personales y de trabajo.

Exageraciones – Algunos tienden a cuidar su imagen por inseguridad y miedo a no contar con la aprobación de los demás. Sin embargo, cuando exageras y no te representas honestamente, quedas sintiéndote como un fraude, lo que finalmente causa mayor daño a tu autoestima.

Hay una línea delgada entre resaltar tus atributos y completamente sacar de proporción tus habilidades. A veces tiendes a compensar por que sientes culpa de algo, porque eres incapaz de hacerlo o de cumplirlo. Pero si tus promesas están basadas en una mentira, lo más seguro es que tus acciones no serán congruentes con tus palabras. Haces que lo que dices tenga cada vez menos credibilidad.

Autoprotección – Con frecuencia la gente sigue a su crítico interior y no expresa directamente lo que quiere o siente por sentirse vulnerable ante los demás. Levantas la guardia, le restas valor a tus sentimientos y actúas como si no te importara porque no quieres sentirte o verte como un tonto. Pero defenderte a ti mismo mediante decepciones y falsedades te llevará muy lejos de tu meta y, seguramente, no permitirá que obtengas lo que buscas en la vida.

Chismes y conversaciones indiscretas – El chisme es una epidemia. Está en cada hogar, oficina y cafetería. Es una industria pujante que se apodera de los medios de comunicación y redes sociales. El mayor problema al hablar de alguien a sus espaldas es que luego tienes que negarlo cuando te encuentras con dicha persona frente a frente. Así que puedes ver cómo esto afecta tus relaciones. En lugar de un ambiente de apertura en el que puedes expresar tu punto de vista y recibir crítica constructiva, creas una red de mentiras y decepción que fomenta el cinismo y destruye la compasión.

En resumen, empieza por ser honesto contigo mismo. Calla a tu crítico interior que te alienta a protegerte con mentiras. Aprende a hablar sin agregar detalles o quitar elementos inconvenientes. Da la oportunidad a los demás de modificar sus conductas porque eres abierto y directo con ellos.

A veces no es fácil escuchar o decir la verdad. Pero, a largo plazo, tendrás respeto y confianza de la gente que realmente valoras.

Publicado en Cultura y ocio
Fuentes consultadas:
https://www.psychologytoday.com/blog/compassion-matters/201309/why-we-lie-and-how-stop
http://psycnet.apa.org/journals/psp/70/5/979/
https://www.ted.com/talks/pamela_meyer_how_to_spot_a_liar