Existen frases y cosas que hemos escuchado desde siempre, pero que si nos preguntaran por su origen no sabríamos de dónde proceden exactamente y por qué motivo. 

Hoy daremos respuesta a 4 curiosidades de este tipo, las cuales seguramente no te esperas:

¿Por qué se llama montaña rusa a esta atracción?

Bien, la responsable del nombre no es ni más ni menos que Catalina la Grande, Emperatriz de todas las Rusias desde 1762 hasta 1796, año en que murió. 

Al parecer, a modo de pasatiempo, a la emperatriz le encantaba divertirse lanzándose por la ladera de una montaña montada en un cajón de madera, a modo de trineo en verano y con ruedas en invierno.

Su modo de diversión se extendió tanto que, en 1884, el americano Marcus A. Thompson construyó el parque de atracciones de Nueva York con una versión mecánica de este pasatiempo, la cual ha evolucionado hasta convertirse en las versiones modernas de hoy en día.

¿De dónde procede la palabra cementerio?

El término cementerio proviene del griego ‘koimetérion‘, que significa dormitorio ya que, según la creencia cristiana, en el cementerio los cuerpos dormían hasta la resurrección.

¿Cuál es el origen de la expresión popular: “la Biblia en verso”?

El abogado barcelonés José María Carulla, también asesor del papa Pío IX, tuvo el empeño de poner la Biblia entera en verso. Sin embargo, a lo largo de su vida solo pudo completar 4 de los 60 libros.

El resultado fue tan infumable y aburrido que se hizo famoso, hasta dar lugar a la famosa expresión.

¿Por qué decimos “salud” cuando estornudamos?

Esta tradición se encuentra en casi todas las culturas, con expresiones bastante parecidas. 

En la antigüedad, la gente creía que el alma del ser humano se alojaba en la cabeza y que un estornudo podría expulsarla accidentalmente. A ello se sumaba que cuando las personas morían de pulmonía, lo último que hacían era estornudar constantemente; un estornudo era sin duda una señal de que la muerte estaba cerca.

Con el desarrollo de la medicina en la antigua Grecia, Aristóteles e Hipócrates descubrieron que el estornudo se debía a la presencia de algún material extraño en la nariz, y que cuando se combinaba con una enfermedad normalmente era una mala señal. Ellos fueron los primeros en recomendar una bendición como: “Que disfrutes buena salud”, o “Que Júpiter te salve”.

Siglos después, los romanos popularizaron a creencia de que una persona sana que estornudaba estaba expulsando una enfermedad del cuerpo, por lo que aguantarse un estornudo era una llamada a la muerte. Esto les llevó a decir “felicidades” cada vez que alguien estornudaba.

La expresión “God bless you” (“que Dios te bendiga”, en español) se originó en el siglo XVI, cuando la peste bubónica atacó Italia. Uno de los principales síntomas era un ataque de estornudos que predecía la muerte de la persona. El Papa Gregorio I convocó a todos los creyentes a rezar por los enfermos y pedirle a Dios por ellos cada vez que estornudaban, surgiendo así la tradición. En español no es tan común que alguien diga “Dios te bendiga”, pero sí hay quienes dicen “Jesús” cuando alguien estornuda.

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Fuentes consultadas:
http://erroreshistoricos.com/