Yehudi Halevi, un famoso poeta del siglo XII, dijo “Es temible amar lo que la muerte ha tocado“, una afirmación con la que nuestra protagonista no estaría de acuerdo.

La vida esta llena de historias hermosas e inesperadas que pueden cambiarla en segundos. Lo que a menudo parece una pérdida, puede venir acompañada de una oportunidad.

Conoce esta conmovedora historia de pequeñas casualidades que te hacen sonreír en los momentos más tristes y que sin duda debes aprovechar.

La pérdida.

Flowers on a coffin in the church

“Consumida por la perdida, no me percaté de la dureza del banco en que me hallaba sentada. Me encontraba en el funeral de la que había sido mi mejor amiga, mi madre. Finalmente había perdido su la larga batalla contra el cáncer. Mi dolor era tan intenso que en ocasiones me costaba respirar”.

Close-up of mature woman laughing with her daughter

“Cuando el médico le diagnosticó cáncer, mi hermana acababa de tener un bebé y mi hermano se había casado con su novia de la infancia y comenzaban una vida juntos, por ello recayó sobre mi, la hermana mediana, la misión de cuidarla. Algo que yo asumí como un auténtico honor”.

Nurse checking female patient's pulse on wrist, close-up

“El amor de una madre no tiene comparación. Aplaudió mis juegos infantiles, lloró conmigo durante mi adolescencia, me reconfortó cuando murió mi padre, me animó en la universidad y cuidó de mi siempre, y más tarde yo de ella. Pero, ¿y ahora qué?”.

Open church door with hanging light

“Mi vida se extendía como un abismo ante mis ojos. Mi hermano se sentó a mi lado a la vez que estrechaba la mano de su mujer. Mi hermana se desplomaba sobre el hombro de su marido mientras acunaba a su hijo.

Todo el mundo estaba tan afligido, que nadie se dio cuenta de que me sentaba sola. Mi lugar había estado junto a mi madre, preparando sus comidas, ayudándola a caminar, revisando su medicación, dandole cariño, cuidando. Ahora se había ido, y yo estaba sola”.

“Fue entonces cuando escuché como la puerta de la iglesia se abría de golpe mientras unos pasos apresurados avanzaban por la alfombra. Un joven exasperado miró alrededor y viéndome sola se sentó a mi lado. Sus ojos estaban llenos de lágrimas y entre sollozos me dijo ‘Llego tarde‘.

Entre susurros le dije que no era necesaria ninguna explicación y tras algunos elogios, se inclinó y me comentó: ‘¿por qué continúa llamando a Mary por el nombre de Margaret?’

Debido a que era su nombre, Margaret. Nunca la llamábamos Mary. Nadie la llamaba Mary‘. – Le dije.”

Grief - man with white roses at urn funeral

“¿Quién era este extraño que llegaba tarde, no sabía el nombre de mi madre y para colmo se había sentado a mi lado interrumpiendo mi duelo y mi llanto?

Mientras me hallaba sumida en mis pensamientos y mi indignación, el extraño me miró fijamente e insistió: ‘No, eso no es correcto. Su nombre es Mary, Mary Peters. Si no es ese no sé quién pudiera ser. ¿Es esta la iglesia luterana?’

‘No, la iglesia luterana está al otro lado de la calle. Creo que estás en el funeral equivocado’.

La sorpresa, la solemnidad de la ocasión y la reacción de mi desconocido provocó en mi una risa incontrolada. Inmediatamente me puse las manos sobre la cara con la esperanza de que la gente pensara que eran sollozos lo que salía de mi garganta. Sin embargo ya era tarde y las miradas del resto de dolientes se posaban en mi, lo que hacía aun más hilarante la situación.

Él se reía de igual modo, pues era consciente de que era tarde para una salida sin incidentes. En aquel momento el cura pronunció el ‘Amen’ y volví a la realidad.

Fue entonces cuando me imagine a mi madre riendo, le hubiera encantado la anécdota.”.

Having coffee

“Mi desconocido me dijo ‘Seremos la comidilla de la ciudad. Me llamo Rick y acabo de perderme el funeral de mi tía Mary. ¿Quieres salir de aquí y tomar un café?’

Esa tarde comenzó mi viaje por la vida con un hombre que asistió al funeral equivocado, pero que estaba en lugar correcto. Jamás he vuelto a estar sola.

Un año después de nuestro singular encuentro, volvimos a la iglesia para contraer matrimonio. En esta ocasión los dos llegamos a la iglesia correcta puntualmente”.

Couple holding hands

“En tiempo de dolor me dio risa. Y en lugar de soledad he tenido su amor. El pasado Junio celebramos nuestro vigésimo segundo aniversario.

Cuando la gente nos pregunta por cómo nos conocimos, Rick suele decir que mi madre y su tía nos presentaron, algo que seguro planearon desde algún lugar al que los vivos no podemos ir”.

¿Qué opinas de la historia de esta mujer? ¿Alguna vez ha aparecido alguien especial que ha convertido un momento amargo en un amor? Cuéntanos tus historias en nuestro foro.

Fuente: littlethings.com

Publicado en Familia