Todo el mundo es libre de decidir qué debe comer y qué no. La decisión de volverse vegetariano puede estar suscitada por diversas razones: de salud, para evitar el consumo de alimentos procesados, por ética, ya que muchas personas no están de acuerdo con las condiciones en las que viven los animales cuya carne o subproductos se dedican al consumo, o directamente por conciencia con el mundo animal.

Los adultos podemos llegar a tomar decisiones en base a todos estos motivos, de una manera más o menos radicales, pero todas ellas muy respetables. Pero ¿qué ocurre cuando es un niño de apenas 3 años el que reflexiona durante la comida y decide no volver a comer carne?.

El primer pensamiento de la mayoría de los padres es que los niños deberían comer de todo, siempre que sean alimentos sanos, y después ya tendrá tiempo de decidir qué comer o qué no. Pero si su argumentación es tan sólida como la del siguiente vídeo ¿qué le dirías?

Un documento gráfico que nos ilustra cómo los pequeños cada vez están mas concienciados con el mundo animal.

Fuente: Youtube Canal Andru

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