Hace tiempo que venimos denunciando las malas prácticas de la industria alimentaria en su conjunto. Y es que este sector es sin duda uno de los más opacos, contaminantes y engañosos del mundo.

Seguramente recordareis el fantástico video en clave de humor contra Doritos y uso de aceite de palma en sus productos, o los muchos artículos que hemos realizado denunciando los problemas derivados del consumo de azúcar y refrescos gaseosos, los cuales tienen efectos devastadores sobre nuestro cerebro y nuestro cuerpo.

Da igual la sección de la cadena de valor que estudies, todas tienen secretos que esconder. Ya sea la procedencia de los ingredientes, el etiquetado fraudulento o su escaso valor nutricional y sus perniciosos efectos para la salud.

Y por qué ocurren estas cosas te preguntaras, pues bien, en primer lugar por la escasa responsabilidad social de estas mega corporaciones industriales, más interesadas en los beneficios que en las sostenibilidad de su negocio y la salud de sus consumidores. Y dos y la más importante, porque la ley lo permite. 

Y es que las marcas pueden vendernos cualquier producto como saludable con solo hacer un par de truquitos con los ingredientes y el etiquetado;  veamos a fondo el escandaloso caso de la Vitamina C.

Un timo amparado por la ley.

José Manuel López Nicolas, es uno de esos científicos que hubieras deseado tener de profesor en tu instituto, ya que sabe hacer fácil y comprensible los entresijos de la  ciencia.

Especializado en biotecnología y nutrición, José Manuel lleva años divulgando la ciencia en su blog personal  Scentia, una lectura totalmente recomendable.

Gracias a su trabajo hemos sabido que según la normativa legal vigente en España (Reglamento nº 432/2012) las empresas alimentarias pueden colocar infinidad de eslóganes científicos con solo adicionar el 15% (a veces un 7.5%) de la cantidad diaria recomendada de un micronutriente.

mentiras de la vitamina C1

Así de absurdo es, pues no se valora un alimento en su conjunto. De esta forma una hamburguesa elaborada con el peor aceite del mundo y unos valores nutricionales pesimos puede anunciar que ayuda a mantener tu sistema inmunitario con sólo añadir unos pocos miligramos de vitamina B6. ¡Magia!

Las empresas de alimentación han encontrado en esta práctica un auténtico filón de oro, así como los publicistas sin escrúpulos que están sabiendo explotar a conciencia la confusión que existe entre el termino “natural” y “ecológico”.

La vitamina C, el nuevo producto milagro.

200px-L-Ascorbic_acid.svg

 

La vitamina C tiene atribuidas oficialmente 14 tipos de propiedades saludables, por lo que era cuestion de tiempo que las empresas diseñaran 14 tipos de productos diferentes con los que prometernos todo tipo de soluciones a nuestros problemas, dolencias y deseos, a pesar de que de cara a su composición y principio activo todos son prácticamente iguales.

La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

mentiras de la vitamina C3

La vitamina C y la formación normal del colágeno  para la piel.

mentiras de la vitamina C4

La vitamina C ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.

captura-de-pantalla-2015-07-08-a-las-21-06-07

La vitamina C y el colágeno ahora para los huesos y cartílagos.

mentiras de la vitamina C5

La vitamina C y la formación normal de los vasos sanguíneos.

mentiras de la vitamina C6

La vitamina C y la protección de las células frente el daño oxidativo.

mentiras de la vitamina C7

La vitamina C contribuye al metabolismo energético normal.

mentiras de la vitamina C8

La vitamina C y su contribución para el funcionamiento normal del sistema nervioso.

mentiras de la vitamina C9

La vitamina C también contribuye a la función psicológica normal.

mentiras de la vitamina C10

Y así podemos seguir encontrando ejemplos a poco que buceemos en nuestro herbolario, parafarmacia, farmacia y supermercado.

Lo que más me llama la atención es lo de la etiqueta “normal” que aparece en casi todas las indicaciones, pues parece que la vitamina C vale para todo pero no te va a dar superpoderes.

El engaño total.

Si no te importa vivir de engañar a la gente, puedes lanzarte a probar suerte en este oscuro y rentable mercado creando un medicamento que englobe todos en uno solo.

Aún así la cosa no dejaría de ser una majadería porque resulta que lo más divertido del tema es que según los datos de la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética, al menos la población española sobrepasa los niveles de vitamina C recomendados entre un 191% y un sorprendente 293%.

 

mentiras de la vitamina C11

Es decir, gracias a la dieta mediterránea no necesitamos consumir ningún tipo de suplemento pues vamos muy por encima de los niveles necesarios.

El timo definitivo.

Si los datos no te convencen y eres de los que prefiere que sobre vitamina C a que falte, tal vez tu bolsillo pueda ser un argumento de peso para que dejes de comprar estos productos.

La cantidad diaria recomendada de vitamina C es de 80 mg, según la ley que comentamos antes, los productos milagro pueden anunciar las bondades y eslóganes científico incluyendo en su composición un mísero 15%, es decir 12 mg.

Por menos de 30 céntimos, tu frutero de confianza te dará una deliciosa naranja, una fruta que contiene por si sólo 70 mg. de vitamina C. 8 veces más que la cantidad mínima exigida a los fabricantes de complementos alimenticios.

mentiras de la vitamina C12

Por si fuera poco y a pesar de que la naranja y los cítricos tienen fama de contener mucha vitamina C, existen otros alimentos que la superan:

  • Kakadu, una fruta de origen australiano aporta hasta 5000 mg por cada 100 gramos.
  • Acerolas: 1000 mg por cada 100gr.
  • Grosella negra: 177 mg por cada 100gr.
  • Perejil: 161 mg por cada 100gr.
  • Pimiento rojo en crudo: 139 mg por cada 100gr.
  • Col de Bruselas: 112 mg por cada 100gr.
  • Repollo crepo: 105 mg por cada 100gr.
  • Brócoli: 100 mg por cada 100gr.
  • Berros: 96 mg por cada 100gr.
  • Papaya: 80 mg por cada 100gr.

mandy wedding 330_pe

Ademas de la vitamina C, todos tienen otra serie de vitaminas, minerales y fibras vegetales muy beneficiosas para nuestro organismo. Así pues, olvídate de estos productos milagro, permanece atento al etiquetado y abraza la dieta mediterránea.

Fuente: Scentia y vitonica

Publicado en Salud