Un familiar en una cena navideña salió dando gritos de la cocina cuando estaba preparando unas ancas de rana, de repente comenzaron a moverse solas en el plato. Pero todo tiene una explicación.

Los que seais sensibles podéis encontrar desagradable este artículo, pero no es más que ciencia. Adelantamos que en él se muestran ancas de rana que no están vivan. Cuando se les añade sal, las membranas de las células reaccionan como impulsos nerviosos, provocando que estas se muevan.

Volvemos a avisar, estamos en contra del maltrato animal, pero estas extremidades no están sufriendo mientras se realiza el experimiento, si esto fuera así con seguridad no lo habríamos publicado. Aun así, si sois sensibles, mejor no lo veais.

Publicado en Ciencia

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