Marina Abramović es una artista serbia con una gran trayectoria que dio comienzo en los dulces años 70.

Tras más de 30 años de trabajo, esta prolífica artista se ha ganado el apodo de la “Abuelita performance“, ya que sus originales muestras escénicas son una oda a la improvisación, ya que están abiertas a la participación e interacción con su público.

Uno de los momentos más emblemáticos de Mariana ocurrió durante su último trabajo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 2010, en la que la artista permaneció durante 3 meses sentada en una silla frente a la cual cualquier visitante podía sentarse para mirarla a los ojos durante un minuto.

La sorpresa ocurrió cuando un día, el que el gran amor de su vida, apareció para sentarse frente a ella, tras más de 20 años sin verse.

Ulay, no sólo fue su amor, sino su compañero de trabajo desde 1976 hasta 1989, cuando dieron por concluida su relación laboral y personal con un viaje artístico hasta la muralla china, en el que materializarían su ruptura caminando por separado desde cada extremo hasta encontrarse y despedirse para siempre despidiéndose con un beso.

Marina-Abramovic

Tras más de dos décadas, la pareja se vuelve a encontrar en este video. El momento es tan bello, bonito e intenso que las lagrimas no pueden evitar escapar de los ojos de Marina, quien durante unos segundos rompe la formalidad del momento para estrechar las manos de su antiguo amante.

Original: Marina Abramović e Ulay – MoMA 2010

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