En España conocerás la típica bandeja con turrones, mazapanes o polvorones, para antes o después de cada comida, compuesta mayoritariamente por marisco y embutido como entrantes y cordero al horno o pavo relleno como plato principal, regándonos la garganta con sidra, vino blanco o tinto. Pero, ¿qué costumbres arraigan en otros países?

Perú

En la comida principal se degusta un pavo o lechón al horno con crema de manzana con tubérculos y fruta asada de acompañamiento; de postre, chocolate caliente con panetón, el primo hermano del pannetone italiano.

Así más o meno estará tu mesa si estás en Perú

México

En su tradición gastronómica navideña destacan los guajalotes, un tipo de pavo regional, que se cocina relleno de almendras, acompañada de la sopa pozole, de carne, verduras y maíz. De postre, caña almendrada y frutas confitadas, ¡pero! Debe ganarse rompiendo una piñata, ¡y habrá más para quien demuestre más rápidez interceptando lo que caiga! Mientras, los adultos brindan con un ponche dulce de espino, uva seca y canela.

Aunque suene lejano para el resto de países: las piñatas en Navidad son de lo más habitual en México

Grecia

La cultura se ha unido al culto, cocinando el plato más antiguo de la península griega: cerdo cocinado con apio, sobre hojas de verduras típicas y que cambian según la región concreta; por ejemplo, en creta se cocina con la hoja de la planta del limón y en cefalonia, con la de repollo. Para acompañar tendrás Pan de Navidad: harina de trigo, sésamo, especias, nueces y la bendición familiar. Todos los ingredientes son igual de necesarios, al parecer; tanto es así que a este pan también se le llama “Christopsomos”.

Un Christopsomos, o Pan de Cristo o de Navidad o de Cruz. Típico griego, en todo caso.

Etiopía

Para estas fechas se cuece un pan especial en hojas de banana, llamado mul mul (y que en otras regiones, Hebest), servido con el plato central, un asado de cordero relleno de cereales, frutas troceadas, verduras y frutos secos. Habitualmente, y por si queda espacio, viene acompañado de doro wat, un guiso de gallina con huevos, típico de cualquier celebración etíope. 

‘Dowo wat’ etíope

Guatemala

Al tipiquérrimo pavo le acompañan tamales de maíz rellenos de distintas carnes, pasas, almendras, aceitunas… Combinaciones, las que quieras, sólo hay que dejarlas hacerse en hojas de mazorca o plátano. En su abanico gastronómico para los postres, acompaña a las frutas tropicales de temporada unos buñuelos hechos con miel

Hay casi tantos “Tamales” como posibilidades de qué y cómo rellenarlas.

Rusia

En los hogares rusos ortodoxos la “Santa Cena” se celebra con doce platos, uno por cada apóstol; al pan de cuaresma (“pagach”) lo acompañan ingredientes como ajo rallado, miel, bacalao al horno, dátiles, frutas varias o kutya (pudin de cereales como el arroz o el trigo, con miel y cerezas). ¿Lo que más lo diferencia del resto de culturas? Que ninguno de estos platos tiene carne. 

En la bandeja de los postres: pastas de jengibre, a elegir formas y colores. 

“Pagach” rellenado con verduras. Lo importante es tener el pan de Cuaresma, ¡tú eliges qué lo rellena!

Francia

La familia se reúne alrededor de un pato asado o al horno, con entrantes que cualquiera reconoce como franceses: el foie y pastel de salmón. Su marisco, las ostras. Su postre festivo es el bûche de Noël, un pastel de chocolate que imita un tronco, el primo hermano del brazo de gitano español. Ah, y vino, ¿no estábamos por Francia?

Un Bûche de Noël típico

Filipinas

La cena de nochebuena comienza con el nilagang, una sopa tradicional hecha con ternera, verduras, patata y maíz, que termina con pasteles tradicionales: Kamalay o Biko (arroz aglutinado cocido en leche de coco y azúcar), Ubbe (boniato cocido con la receta anterior) y bibingka (arroz aglutinado cocido con vainilla).

Un poco de Biko para hacer la boca agua.

Italia

Existen platos característicos de este país para celebrar esas fiestas, como los tortellini en caldo (in brodo), el capón (un gallo de corral especial) con un guiso de verduras y pescado ó el cordero parmigiana con berenjena. El postre varía según la región itálica y que cada persona elija su favorito: el panettone del Norte, el cannoli relleno de lo que prefieras al sur o el monte bianco (pasta de castañas) de las regiones centrales. Y si tienes hueco, ¡una copa de cava!

Unos cannoli para hacer boca. ¿De qué lo rellenarías?


Y tú, ¿dónde querrás comer el año que viene? 

¡Felices fiestas!

Publicado en Cultura y ocio