La adolescencia es una época dura, en la que todas nuestras inseguridades, conocimientos, habilidades sociales, emociones y lecciones de vida, se combinan para dar lugar a nuestro ‘yo’ adulto.

Seguramente recordaréis aquellas interminables luchas de poder con vuestros padres. La hora de llegar a casa, los castigos por las notas y pensar que nuestros padres no se enteraban de nada. Aquellos terribles cambios de humor, y ese odio que te entraba cuando sentías que, a pesar de tus años, te trataran como un niño.

Después, el tiempo pasa y te das cuenta de que realmente tenías mucho que aprender y que tus padres llevaban razón en muchas cosas. Sin embargo, la historia se repite. Las generaciones pasan y ahora somos nosotros los que debemos hacer frente al deseo de independencia de nuestros hijos.

Educar en los tiempos de internet no es una tarea sencilla, pero una madre ha sabido cómo hacer frente a su pequeño hombrecito de una forma brillante para ambos.

Esto es ser independiente

carta madre a su hijo1

Heidi Johnson, de Australia, le ha dado una lección de vida a su hijo sin dramas, discusiones, ni gritos. Tan solo le ha escrito una carta explicándole las consecuencias directas de su “supuesta independencia”

Todo comenzó cuando su hijo Aaron, de 13 años, creó un canal de videos en Youtube con los que ha obtenido cierto éxito y sus primeros ingresos.

Al verse con dinero, Aaron comenzó a sentirse tan independiente que le dijo a su madre que ya no tenía por qué obedecer sus reglas.

Dispuesta a educar, armada de paciencia e ingenio, Jeidi Johnson le escribió a su hijo esta brillante carta que rápidamente se ha convertido en un fenómeno viral, inspirando a muchos otros padres.

carta madre a su hijo2

Querido Aaron,

Ya que pareces haber olvidado que solo tienes 13 años, que la madre soy yo y que no quieres ser controlado, creo que vas a necesitar una lección sobre la independencia.

Además, como me has echado en cara que ahora estás ganando dinero, te será sencillo pagar por todas las cosas que te he comprado en el pasado.

Si quieres tener luz y acceso a Internet, tendrás que compartir gastos:

– Alquiler: 430 $
– Electricidad: 116 $
– Internet: 21 $
– Comida: 150 $

Además, tendrás que sacar la basura los lunes, miércoles y viernes, así como barrer y pasar la aspiradora esos mismos días. Vas a tener que limpiar el baño cada semana, preparar tus propias comidas y estar aseado. Si no lo haces tendré que cobrarte 30$ más, cada día que tenga que hacerlo yo.

Si decides volver a ser mi hijo en vez de mi compañero de piso, podemos renegociar los términos.

Te quiere, mamá

El resultado

adolescente

Según cuenta su madre, cuando Aaron llegó a casa y encontró la nota, se enfado enormemente. En silencio la arrugó y volvió a salir de casa.

“Cuando regresó aún se encontraba furioso. Al rato, decidió hacer una sentada en mi habitación, preguntándome una y otra vez si todo eso de la nota iba en serio”.

La discusión se fue calentando, mientras Aaron argumentaba que su madre no podía quitarle las cosas. Pero Heidi puso fin a la conversación, hasta que pudiera ser respetuoso y hablar tranquilo.

“Una hora después, sin sus pertenencias ni artículos de electrónica, Aaron regresó. En primer lugar se disculpó por su comportamiento y después me preguntó qué debía hacer para mejorar las cosas y volver a ganarse sus posesiones”. “En ese momento le devolví su edredón y algo de ropa”

En los días sucesivos, el comportamiento de Aaron mejoró y continúo ganando otras pertenencias.

“El principal cambio es que ahora, cuando le pido que haga algo simplemente lo hace”.

Y tú, ¿qué opinas de este curioso método? ¿serías capaz de hacer lo mismo?

Fuente: Metro

Publicado en Familia