Mila es una elefanta de 40 años. Fue capturada en Namibia y trabajó casi toda su vida en un circo, donde era el único elefante. Cuando la salud del animal comenzó a resentirse los dueños del circo llevaron a Mila a un zoo de Nueva Zelanda, donde pasó otros 4 años sin ver a otros elefantes.

Su historia conmovió a los neozelandeses y a gente del resto del mundo que unieron sus colectas para pagar el desplazamiendo de Mila al zoo de San Diego, en California, donde podría convivir y socializarse con más de sus semejantes. El viaje costó más de 1 millón de Euros. Tras su transporte pasó un tiempo en cuarentena, hasta que finalmente la juntaron con el resto de elefantes:

Publicado en Miscelánea

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