Cuando lo tenemos todo no valoramos lo imprescindibles que pueden llegar a ser algunos objetos tales como unas simples sandalias. Al ayudar a otras personas lo último que se nos puede ocurrir es ofrecerles alguna de estas pertenencias, ya que pensamos que con dinero o con otro tipo de prenda vamos a cubrir alguna necesidad más importante. Pero ¿cómo reacciona un sin techo cuando alguien le regala unas sandalias nuevas? ¿es este el tipo de caridad que esperaba?.

Tenemos a nuestro alcance la posibilidad de ayudar a la gente que lo necesita, por poco dinero y sin apenas esfuerzo. ¿Por qué no lo hacemos todos?

Original: OmarGoshTV

Publicado en Miscelánea