Todas las acciones se hacen por algo, por intentar conseguir una reacción, un efecto, una contrapartida. Cuando hablamos de magia, lo que se intenta despertar en un tercero es una reacción de asombro y de sorpresa. ¿Pero qué ocurre cuando haces magia sólo por hacer sonréir a la gente?

Publicado en Miscelánea

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