Recaída número.. que más da.

Estoy descubriendo la manera de olvidarte, si llegas a leer esto, te encontrarás con la parte de mi cansada, a la que me agotaste cualquier tipo de ganas y toda esperanza en nuestro amor. Disculpa, un error .. ya no es nuestro, te lo regalo. Ya aprendí que no se puede obligar amar. Estuve forzando lo que nunca existió. Privándome de la vida por amor a medias. Me estuve engañando pensando que el amor podía nacer o crecer. Mi amor era un jardín y el tuyo eran rosas marchitas y cientos de espinas. Es viernes por la madrugada y lo dejo todo. Voy a llenar mis vacíos en un viaje eterno, en nuevas personas y en sed de conocer. Lo primero que quiero saber es cómo pude quererte tanto y valorarme tan poco y por mucho tiempo estar en una miseria apatía de pretender que todo estaba bien, aceptando saber que me querías poco o que no me querías. No tengo mucho que decir. Tanto postergue muchas cosas, como el adiós definitivo que ya que el momento llego, las palabras sobran y más que dolor es decepción de ti y más que de ti de mi. Tú estabas por estabilidad y yo aceptaba tus migajas por no quererte dejar. 

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