Hace poco más de un año, saltaba a los círculos virales unas de las imágenes más conmovedoras y tiernas que hayamos visto, en las que podíamos ver cómo un pollo corría hacia un niño para ser abrazado, poniendo de manifiesto que ¡los seres humanos también pueden hacerse amigos de los pollos!.

Hoy hemos descubierto que el pasado mes tuvo lugar un segundo encuentro entre los dos viejos amigos. La diferencia es que el niño lleva un corte de pelo completamente distinto al de entonces. La pregunta que se hace su madre en esta ocasión, es de si el pollo será capaz de reconocer al pequeño tras su paso por la peluquería…

Fuente: Gretchen Brumley

Publicado en Animales