Ingredientes:

200 gr. de harina de garbanzo

150 gr. de harina de amaranto, de quinoa o cualquier harina libre de gluten a gusto.

5 gr. de sal marina

11 gr. de levadura química en polvo

600 ml. de agua

una pizca de pimienta

1 cucharada sopera de orégano seco

1 cucharadita de ajo en polvo

20 gr. de aceite de oliva

Preparación:

Tamiza las dos harinas sobre un bol. Añadeel orégano seco, la pimienta, la sal, la levadura química y la cebolla seca en polvo.

Vierte el agua sobre la mezcla y tritura la mezcla mediante una batidora eléctrica de mano o de vaso, hasta eliminar todos los grumos. Una vez la mezcla sea homogénea, añádele el aceite de oliva y vuelve a batir.

Distribuye unas gotas de aceite por la superficie de la sartén para hacer crepes y retira el exceso con una servilleta. Calienta la sartén a fuego medio. Para saber si la sartén está a la temperatura adecuada puedes verter una gota de la mezcla que hemos realizado en el centro de la sartén, debería cocerse en unos segundos. Una vez la sartén esté caliente, vierte el contenido de masa en la sartén con ayuda de un cucharon de sopa y distribúyelo bien sobre toda la superficie mediante movimientos rotatorios.

Cuando los bordes de los crepes empiecen a dorarse será el momento de darle la vuelta con ayuda de una espátula de madera. Si es necesario, puedes darle varias vueltas para que se cueza por completo y más parejo, pero sin dejar que se queme. Ir colocando las masas resultantes en una fuente, dejar enfriar y reservar cubiertas de papel film hasta el momento de uso (si se van a utilizar al día siguiente deberán reservarlas en heladera).

Consejo: Estas crepes son ideales como entrada acompañadas de ensalada, o si no eres vegano/a también son deliciosas con jamón y queso, o para hacer todo tipo de sándwiches. Con estas tortillas puedes crear infinidad de combinaciones.

Publicado en Cocina