Los estudios sobre lo bueno que es tomar el sol moderadamente se intercalan anualmente con los que confirman los riesgos que implica exponerse a él excesivamente. 

De esta manera, a pesar de que la radiación solar ultravioleta (UV) interviene a la hora de desarrollar cáncer, envejecimiento en la piel y eritema solar, también sintetiza la vitamina D, mejora el tratamiento de algunas enfermedades y reduce la presión arterial. 

El Grupo de Investigación en Radiación Solar de la Universidad Politécnica de Valencia ha analizado el tiempo necesario que hay que exponerse al sol para obtener las dosis adecuadas de vitamina D sin dañar nuestra salud y los resultados han sido publicados en la revista Science of the Total Environment

La autora principal del trabajo y científica en esta Universidad, Mª Antonia Serrano explicó la agencia Sinc que en España, que es un país con muchas horas de sol, varios artículos han reportado un alto porcentaje de deficiencia de vitamina D entre diferentes estratos de la población. 

Esta deficiencia se asocia con un mayor riesgo de sufrir distintas enfermedades en la edad adulta, pues pocos alimentos contienen esta vitamina y su síntesis en la piel mediante la exposición social es la principal fuente natural que existe. 

Estos investigadores españoles estimaron el tiempo que se necesita para obtener las dosis recomendadas de vitamina D al día en una zona como la de la ciudad de Valencia, que recibe muchas horas de radiación solar al año. 

De esta manera, llegaron a la conclusión de que en julio una persona de piel blanca pero tostada (tipo III, la que predomina en España) no debe estar más de 29 minutos bajo el sol si quiere evitar enrojecerse por quemaduras solares. Sin embargo, en enero se puede estar hasta dos horas y media. 

En invierno los españoles tenemos el problema de que la radiación es muy baja y llevamos la mayor parte del cuerpo cubierta, por lo que debemos estar (en mediodía y en enero) alrededor de 130 minutos al Sol para obtener la dosis adecuada de vitamina D. Por supuesto, sin riesgo de sufrir quemaduras, pero este tiempo es excesivo. 

En las horas centrales de primavera y verano, en cambio, estaciones en las que exponemos una cuarta parte de nuestro cuerpo, con diez minutos sobre las 13:00 y 20 desde las 16:00 hasta las 17:00 ya nos son suficientes para nutrirnos de nuestra dosis diaria de vitamina D. 

La radiación que recibimos depende de muchos factores, como la postura, la forma del cuerpo, la ropa, el área de la piel (no todas sintetizan la vitamina con la misma eficacia). También existen otros factores como la edad, pues con los años nuestra capacidad de producir vitamina D disminuyen. 

Todos los cálculos se realizaron para el tipo de piel III, por lo que si fuese una piel más clara u oscura, los datos cambiarían por una menor y mayor resistencia a los rayos UV. 

Esta investigación pretende servir para ayudar a que las personas tomen las medidas apropiadas para compensar deficiencias posibles de vitamina D, aumentando su ingesta a través de la dieta o de suplementos. 

Publicado en Salud
Fuentes consultadas:
http://www.huffingtonpost.es/2017/03/10/cuanto-sol-es-bueno-para-la-salud_a_21875100/?utm_hp_ref=es-ciencia