Existen destrezas lo suficientemente complejas como para quedarnos sorprendidos fácilmente por aquellos que las dominan. Un ejemplo es el arte del tatuaje, que combina pulso, capacidad creativa-artística y experiencia. Y por supuesto, a ningún otro artista se le queja el lienzo mientras lo pinta, lo que hace todavía más complicada la labor.

Por eso, ver casos como el de Brian Moises nos dejan mucho más sorprendidos aún. Lo que hace aun más icreíble a Brian, además de todo lo dicho anteriormente es que utiliza sus pies para tatuar, en lugar de sus manos. Brian nació sin ninguno de los miembros superiores, viéndose obligado a lo largo de su vida a enfrentarse a las barreras que esto suponía. No sólo las ha superado con maestría, sino que ha sido capaz de llegar con los pies a lugares donde la mayoría de las personas no hubiéramos sido capaces ni con las manos.

Original: Tattoo by foot

Publicado en Miscelánea