Ayer, mientras echaba un vistazo a las últimos post compartidos en Thought Catalog, una web independiente en la que varios colaboradores comparten historias, ideas y reflexiones sobre diversos temas, no pude evitar fijarme en un texto de Kendra Syrdal, el cual me gustaría compartir hoy con todos vosotros.

Hay que tener en cuenta que su ensayo es producto de un trauma emocional y de las relaciones tóxicas, tal y como especifica al principio a modo de advertencia. Una reflexión subjetiva y personal, que nos alienta a sacar nuestras propias conclusiones y a debatirlas en comunidad. Dice así:

Debéis salir con alguien que os trate como una mierda.

Lo digo en serio.

Todos aquellos artículos y ensayos que hayáis leído anteriormente sobre “el amor que merecéis” o “encontrar a alguien que te ame a pesar de tus defectos”, olvidadlos. Dejad de lado esos sueños que incluyen encontrar a alguien que desee sorprendernos con nuestras cosas favoritas, o que simplemente se siente muy afortunado/a por sentarse a nuestro lado en el almuerzo.

Sip. Todavía sigo hablando en serio.

Debéis salir con alguien que os trate terriblemente. Que os trate de tal modo que vuestros amigos y seres queridos os pregunten qué demonios estáis haciendo.

Alguien que os trate como una mierda.

Encontrad a alguien que nunca conteste a vuestros mensajes, que siempre os permita iniciar planes y no realice esfuerzo alguno. Encontrad a alguien que os minimice y que os haga cuestionar sus sentimientos porque nunca se tome un par de segundos en hablaros de ellos. Encontrad a alguien que os utilice y os haga sentir desechables, que nunca parezca estar ahí cuando realmente le necesitéis. Estad con alguien que no se preocupe de vuestras necesidades, deseos, ambiciones y pensamientos. Encontrad a alguien que nunca os pregunte por vuestra familia, que os decepcione ocasionalmente y que nunca diga lo que siente. Encontrad a alguien que no se preocupe por vosotros.

Encontrad a alguien que os trate como una mierda.

Y entonces tened una cita. Caed a sus pies. Sed ciegos ante su comportamiento. Ponedles excusas y justificadles por qué sois la única persona que les comprende, quien sabe realmente quiénes son. Fingid que todo está bien y hacedles ver que es así. Convenceos de que podéis cambiarles, que sois la única persona que les entiende. Que crean que, si os quedáis, cambiarán, y les gustaréis aún más por estar siempre ahí, cuando ellos no eran la persona que vosotros necesitabais que fueran.

Amadles a pesar de todo, aún cuando sepáis que quizás no deberíais

Y a continuación recoged vuestro corazón roto. Sed destruidos por él, por ellos. Sentaos ahí, manteniendo la compostura y preguntándoos qué habéis hecho mal. Cuestionadlo todo. Preguntaos si con un poco más, solo un poco, hubiera sido suficiente para hacerles cambiar y recibir su amor. Culpaos de sus problemas, de sus defectos.

Echaos la culpa de por qué os tratan como una mierda.

Pero entonces…

Os levantaréis y seguiréis hacia adelante. Despertaréis una mañana y, aunque sus recuerdos y la forma en que os trataban seguirán ahí, no os hará daño nunca más.

Porque cuando sales con alguien que te trata como una mierda, comprendes realmente cómo quieres que te traten

Dejarás de ser la persona que hacía caso omiso a la mala conducta, que ponía excusas, que se presionaba para comportarse de una manera determinada mientras otros se comportaban como querían, y te convertirás en alguien más fuerte. En alguien mejor, más fuerte y más consciente de ti mismo. Te convertirás en alguien que sabe lo que quiere y, lo más importante, lo que se merece.

Debéis salir con alguien que os trate como una mierda.

Porque una vez que lo hagáis, no volveréis a permitir que vuelvan a trataros de algún modo que esté por debajo de increíble, nunca más.

Vía: Thought Catalog, traducción y adaptación por La Voz del Muro.

Publicado en Miscelánea