Las cámaras Go Pro se han popularizado por mostrar en primera en persona secuencias que nunca antes habíamos visto. Gracias a sus dimensiones y características, sus grabaciones nos ponen en la piel de quienes las llevan, ya sean personas, animales, vehículos, etc. Lo que no esperaba el joven poseedor de una de estas cámaras, que tan sólo pretendía grabar un salto acrobático desde un acantilado en Sidney, era lo que le esperaba al final. No desvelamos nada, mejor sorprenderos vosotros mismos, aunque os aseguro que vuestra sorpresa no se acercará ni por asomo al susto que se llevó él…

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