Cuando el protagonista -o más bien el “director”- de este tierno vídeo escuchó el “pío pío” de un pajarillo mientras se encontraba en la calle, no dudó en interesarse por saber de dónde procedía. Era la llamada de socorro de un pollito que necesitaba ayuda, se había separado de sus padres y para mala suerte suya, estaba atrapado al revés en una tubería de PVC. Teléfono en mano para grabar el mini rescate, se percató de que los padres del polluelo deambulaban por la zona intentando localizar al pequeño, al que libera rápidamente para que vuelva con ellos.

Un rescate muy simple y una historia muy sencilla, que su creador describe como “lo mejor que me ha pasado nunca”. Y estamos de acuerdo con él, cosas tan emotivas como esta te hacen sentirte realmente bien. Suerte que pudiera grabarla para disfrute de todos.

Original: Patrick Smith

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