La vida está llena de coincidencias curiosas, y además de las que pasan desapercibidas sin que seamos conscientes de ellas, existen otras que parecen sacadas del guión de una película, como la historia de amor entre Briggs y Brittney. Cuando tan solo tenían 5 años, allá por 1995, estos dos jóvenes asistieron a una boda portando las arras y las flores. Cada niño era familia de una de las dos partes del enlace, y nunca se habían visto. Ese momento quedaría en el recuerdo si no fuera porque 15 años después se reencontraran y tras 5 años de noviazgo volvieran al mismo altar por el que hace 20 años caminaron juntos.

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Una bonita historia que les servirá de argumento para aquellos que piensan que estamos predestinados. Yo, como mujer de ciencia, creo en la probabilidad y en ella, surge la magia de las coincidencias y las casualidades.

Original: Fox 9 via EliteDaily

Publicado en Miscelánea