No nos cansaremos de decirlo, los políticos son humanos y pueden cometer errores pero lo que no están legitimados nunca a hacer, es faltar al respeto de los ciudadanos.

Comportarse cívica y educadamente es algo que no todos los políticos consiguen. El lujo, la fama y el poder, no sólo los alejan de la dura realidad que viven algunos de sus representados, sino que falsamente les legitima a volcar cualquier tipo de opinión sin aparentes consecuencias.

Imbuidos de esta especie de inviolabilidad, muchos son los que aprovechan para decir lo primero que se les pasa por la cabeza, sin importar el daño que hacen. Este hecho pasa desapercibido en las mayorías de ocasiones de no ser porque alguna cámara de televisión les pille despistados.

Como representantes públicos su labor debe ser ejemplar, y si bien pueden opinar lo que quieran, deben ser capaces de contener la lengua y los insultos. Tampoco, en mi opinión, una disculpa pública es suficiente, pues la mayoría de las ocasiones no son sinceras, y solo forman parte de la estrategia para lavar su imagen.

El último ejemplo conocido es el de la senadora argentina Beatriz Rojkes, quien durante una visita a una zona de inundaciones, no tuvo la suficiente entereza para manejar la situación y no caer en el insulto.

Mientras que un hombre que reclamaba ayuda urgente a la senadora le increpa “¡usted tiene su casa!”, Rojkes no sólo entra al trapo, sino que se permite el lujo de responderle de mala manera: “Yo tengo 10 mansiones y estoy acá, pedazo de animal, vago de miér..”

Si bien es cierto que la situación no debía ser cómoda para la senadora, mucho menos lo debía de ser para los ciudadanos que habían perdido su casa y todas sus pertenencias, y que a diferencia de Rojkes, no han recibido educación de elite, ni tienen tantos ceros en su cuenta corriente.

Unas declaraciones que pueden costarle muy caras a ella y a su marido Alpedrovich, un fuerte político argentino que lleva más de 20 años amasando su fortuna gracias a su pueblo.

Original: Beatriz Rojkés de Alperovich: “Yo puedo estar en mi mansión ahora”

Publicado en Miscelánea