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En mi época de estudiante siempre tuve un problema: la concentración. No hace tampoco mucho tiempo de aquello y ya teníamos teléfonos con mensajes y redes sociales dispuestos a distraernos de los libros repetidas veces. Al final, mirabas el reloj y te dabas cuenta que en las últimas 3 horas te habías levantado a hacerte dos cafés, pero poco más…

Si además estudias con el ordenador encendido, es más fácil distraerse. Todos los estudios realizados en cuanto a la concentración sugieren que un ambiente de relax y un sitio ordenado potencian la capacidad de conseguirlo. Por lo que vamos a enseñarte una manera de crear el ambiente perfecto, abriendo tres pestañas de tu navegador.

Sigue estos pasos

Los pasos son sencillos, abre estos tres enlaces en tres pestañas distintas, simultaneamente, y con el sonido de tu ordenador activado:

Pestaña 1: http://www.rainymood.com/
Pestaña 2: http://endlessvideo.com/watch?v=HMnrl0tmd3k
Pestaña 3: http://endlessvideo.com/watch?v=DIx3aMRDUL4

Y además…

Para potenciar tu concentración completa esta lista de cosas:
·Apaga el monitor de tu ordenador.
·Desactiva los datos/wifi de tu teléfono.
·Ordena el escritorio y deja únicamente lo que necesites para el estudio.

Sé productivo

Divide el estudio en grupos de horas (a cada grupo le llamaremos “tomate”) y calcula más o menos lo que tienes que estudiar en cada “tomate” -lo que creas que te va a dar tiempo, no te pases de optimista- Cada vez que completes un tomate, por ejemplo, de una hora y media, si has cumplido tus objetivos, date una recompensa, como por ejemplo: levantarme 15 minutos a tomarte un chocolate caliente, etc. Si no cumples con el objetivo termínalo primero aunque tardes más, date la recompensa y recalcula las horas restantes de los siguientes tomates. Al final, serás capaz de ver cómo eres de productivo, y gracias a los “tomates”, mejorará también tu capacidad de estudio.

Todo bien hasta aquí, pero realmente nunca me enseñaron a estudiar…

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La regla número 1 del estudiante es que no debes memorizar como si estuvieras aprendiendo una canción.
La mejor forma de estudiar es haciéndote esquemas, pero la clave es utilizar tus propias palabras. Los libros de texto usan un vocabulario que a veces es complejo, queda estupendo para hablar “como un Conde”, pero para estudiar todo se complica. Lo mejor es que vayas leyendo grupos de párrafos y los vayas resumiendo, con tus propias palabras, sin mirar a los originales. Y así sucesivamente. Al final terminarás con el temario resumido, esquematizado y en tu lenguaje habitual. Quizá sea de las primeras cosas que debemos hacer cuando empezamos a estudiar, por lo tanto, dale una primera lectura el temario para saber de qué trata y luego comienza con la técnica comentada.

Vale, bien, pero estoy estudiando matemáticas y eso no me vale…

Entonces lo mejor que puedes hacer es realizar ejercicios, todos los que puedas. El mejor método de estudio en un área de cálculo es equivocándote. Equivocándonos aprendemos a razonar el motivo de los problemas. Si te bloqueas en un ejercicio y tras darle vueltas no lo resuelves, déjalo, ponte con otro y retómalo después. Es más probable que llegue tu momento “eureka” de esta manera que machacándote el coco, ya que a veces miramos los problemas fijando nuestra atención en un detalle y no de manera global. Retomar un problema anterior pasado un tiempo nos ayuda a conseguir la mencionada visión global de los ejercicios. Famosos físicos y matemáticos como Einstein y John Nash explicaban resolver así los problemas a los que se enfrentaban.

Te deseamos mucha suerte y esperamos que te sirvan estos consejos. Y recuerda otra de las primas del estudiante, dejarlo todo para el último día nunca ayuda. Reparte los tomates…

Publicado en Miscelánea