Nacido como un proyecto de Crowdfunding que ha doblado el presupuesto de 1.000.000 de dólares que necesitaba, esta iniciativa creada por una pareja de ingenieros consiste en sustituir el asfalto de la carretera por una innovadora tecnología basada en hexágonos de cristal con muchísimas ventajas, como por ejemplo:

  • Producir energía actuando como placas solares.
  • Evitar el congelamiento y mejorar la adherencia.
  • Las placas se pueden iluminar mostrando imágenes por lo que pueden servir como semáforos o delimitadores, e incluso señales de tráfico.
  • Se fabrican con cristal reciclado.
  • Están informatizadas.

Sin lugar a dudas, son las carreteras del futuro y podrían solucionar muchos problemas de un plumazo. Aunque ya han conseguido la cantidad que necesitaban para producirse en grandes cantidades, les deseamos mucha suerte en su implementación, y animamos a los responsables de urbanismo y medio ambiente a seguirles la pista de cerca.

Original: Solar Freakin Roadways de Scott Brusaw

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