Si vieras a cualquiera de estos tres jugadores por separado, pensarías que son unos auténticos cracks en encestar un balón en la típica “máquina recreativa” de salón. Pero cuando deciden competir entre sí, uno de ellos sobresale frente a los otros dos por su magistral técnica. Parece que no le cuesta encestar un balón tras otro.

No sabemos el tiempo que habrá pasado hasta desarrollar semejante capacidad, ni el dinero que se habrá gastado. Quizá se ha entrenado en una cancha de las de toda la vida y esto para él es una tontería, pero si el protagonista de este vídeo tiene la misma capacidad para encestar aquí que en un campo de baloncesto, debe ser una auténtica estrella.

Por mucho que lo describamos es mejor verlo. Nosotros ya lo hemos catalogado como otro más de los maestros de un talento peculiar, como el joven que fregaba los platos del que os hablábamos hace unos días.

Original: Tommy Lin

Publicado en Miscelánea