En pleno siglo XXI, tener una cuenta de correo electrónico es algo totalmente necesario para nuestra vida diaria. Tanto para buscar trabajo como para recibir información sobre cualquier cosa, lo primero que nos piden es una dirección de email.

Actualmente, casi todas las compañías que ofrecen este servicio lo hacen gratuitamente. Contamos con infinidad de opciones, aunque probablemente la más elegida sea Gmail.

Con 350 millones de usuarios activos, crearnos una cuenta de correo puede llevarnos un rato, por el simple hecho de que ya hay 350 millones de nombres que no podemos elegir. Para solucionar esto, muchos de nosotros recurríamos a la “hábil” estrategia de intercalar algún punto en el nombre de nuestro correo, o utilizar mayúsculas y minúsculas.

Pues bien, siento deciros que eso no sirve absolutamente de nada. Gmail está programado para ignorar los puntos y las mayúsculas que añadimos al nombre de nuestra cuenta. Esto quiere decir que da igual si escribes tu dirección con algún punto entre medias o con mayúsculas. Podrás iniciar sesión igualmente.

Así pues, a la hora de recibir un correo llegará a tu bandeja de ‘recibidos’ tanto si lo envían a [email protected], como a [email protected] o [email protected]

Sin embargo, los guiones, tanto bajos como medios, sí que los reconoce, influyendo en el momento de crear nuestra cuenta. Ya sabéis, cuando le deis vuestra dirección de correo a alguien, podéis escribirla toda en minúsculas y sin puntos, pues funcionará igualmente.

Fuente: T13, artículo por La Voz del Muro

 

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