Durante 1944 en plena Guerra Mundial, en el teatro del pacifico nace la historia de Smoky. El perro de guerra más famoso de la historia.

Durante los enfrentamientos entre estadounidenses y japoneses en Nueva Guinea, los soldados estadounidenses encontraron una perra, raza Yorkshire Terrier, escondida en una guarida de zorro. En un primer momento los soldados estadounidenses pensaron que era la mascota de sus contrapartes japonesas, pero al llevar a la perrita a un campo de prisioneros, se dieron cuenta que no seguía ordenes ni en inglés o japonés.

A la perrita la llamaron Smoky, y fue adoptada por un soldado raso. Este la tuvo como compañía por un par de meses, hasta que lo tuvo que vender a otro soldado por 6 dólares (87 dólares actuales). El soldado vendio a la perrita ya que debía pagar deudas de apuestas que obtuvo jugando poker, El soldado que compro a Smoky se llamaba William Wynne.
Dicho esto, la perrita se volvió famosa por todas las aventuras en las que acompaño a Wynne. No solo eso, si consideramos los servicios que prestos Smoky para la causa de guerra, el precio por el cual fue vendida se hace ínfimo.
El soldado Wynne nombro a la pequeña perrita “Smoky”. De esta forma el Terrier se volvió una compañera fiel de este soldado durante toda la guerra, inclusive, después del fin conflicto.

Smoky estuvo con Wynne atravesando junglas, explorando islas remotas, viajando en aviones o barco para ir al siguiente frente de batalla, misiones de reconocimiento, etc. Muchas veces en estas misiones lo colocaban cerca de las ametralladoras haciendo funciones de alarmas de advertencias tempranas. Era perfecta para detectar avances del enemigo durante la noche. Smoky junto con Wynne hizo un gran número de saltos en paracaídas en las condiciones más brutales.
Como Smoky fue encontrado y adoptado por los soldados nunca fue aceptado como un perro oficial de guerra. Por esta razón el ejército oficialmente nunca le ofrecio servicio de veterinaria o siquiera raciones. La alimentación y cualquier cura dependían exclusivamente de Wynne y sus compañeros. Aunque, vale decir que Smoky nunca se enfermó o fue herida de forma grave, a pesar, que realizo una multitud de actividades peligrosas.

Esta perrita sirvió con el 5to cuerpo de la fuerza aérea, específicamente, con el escuadrón de reconocimiento y de fotografía. Cumplió mas de 12 misiones de reconocimiento.

En total, Wynne junto con Smoky sobrevivieron a más de 150 ataques aéreos por parte del ejército japonés durante sus estadía en Nueva Guinea. Ambos también sobrevivieron un tifón en Okinawa.
Wynne indico muchas veces que Smoky salvo su vida y la de sus compañeros cuando un navio de transporte fue atacado por aviones japoneses. Smoky no solo puso en alerta Wynne, sino cuando el barco fue atacado y este empezó a hundirse Smoky lo ayudo a encontrar el camino más rápido para salir del barco antes de que se hundiera.
Lejos del campo de batalla, Smoky ayudada al esfuerzo de guerra al mantener entretenidos a las tropas en el teatro del pacifico haciendo trucos y piruetas. En los peores momentos, Smoky lograba levantar el ánimo de los soldados estadounidenses. Estos actos circenses serian de utilidad para los ingenieros que construían una base aérea en la campaña de Luzon.

Para crear esta base aerea, Cuerpos de ingenieros estadounidenses necesitaban conectar un cable de telégrafo de 22 metros de largo entre dos puntos conectados por una gran tubería. Se estimaba que se necesitaría tres días de trabajo para completar la tarea, además, bajo el riesgo de ser atacado con los japoneses.
Esto significaba, que necesitaría cientos de hombres en estado de alerta mientras se realiza la operación en caso de ser atacados.
En cambio, Wynne amarro al collar de Smoky el cable, ella sin vacilación ni demora recorrió todo el túnel realizando la tarea en media hora. Esto permitió construir la infraestructura de comunicaciones de la base.
Esta simple tarea que hizo Smoky evito que se tuvieran que movilizar 250 soldados de las fuerza aérea estadounidense manteniendo activo 40 aviones de combate o reconocimiento para la defensa de la base mientras se completaba la tarea de conectar la línea de telégrafo.

En reconocimiento de su trabajo, Smoky fue premiado con ocho medallas. Se les permitió quedárselas también. Esto es significativo porque otros perros militares que recibieron premios similares se les quito este honor después de la guerra.

En el 21 de febrero de 1957, el “soldado” Smoky murió inesperadamente a la edad de 14 años. Wynne y su familia enterraron a Smoky en una caja de municiones de la segunda guerra mundial en la reserva, Rocky Rive en Ohio.

Casi 50 años después, en el día de veteranos del 2005. Se hizo una escultura de bronce de tamaño real de Smoky sentado sobre un casco de soldado. La escultura fue erigida en el mismo sitio donde Smoky fue enterrada.
En la estatua está escrita el siguiente mensaje: “Monumento dedicado a Smoky, El Yorkie ayudante y a todos los perros de todas las guerras”.

Crédito para War Hammer de Armamento e Historia de la Segunda Guerra Mundial.

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Fuentes consultadas:
https://www.facebook.com/latabernadelossargentos/posts/1650630188289230