La pequeña Cameron fue diagnosticada con Síndrome de Rasmussen, una enfermedad cerebral autoinmune muy poco frecuente que obligó a sus padres a tomar la decisión más importante de su vida: elegir si la niña sería intervenida con una compleja cirugía en la que se extraería la mitad de su cerebro. Por suerte todo salió bien y Cameron es una chica completamente normal.

Publicado en Insólito

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