Una cosa parece clara: el mundo del fútbol, en casi cualquier país del planeta, tiene un grave problema. Y ese problema son los ultras y la violencia que a menudo practican.

Fumigènes à Boulogne lors de PSG 0-3 Bordeaux

Uno de los ejemplos más claros lo vivimos en España en noviembre de 2014, cuando varios miembros del Frente Atlético (los ultras del Atlético de Madrid) llevaron a cabo una multitudinaria pelea contra unos hinchas del Deportivo de la Coruña que acabó con la muerte de un aficionado gallego.

Los hinchas, “terroristas” en Egipto

Y la pregunta abierta es la siguiente: ¿hasta qué punto podemos catalogar este tipo de actos violentos? En Egipto lo tienen claro: esta violencia constituye un caso claro de terrorismo.

Así lo ha dictaminado un tribunal egipcio, que ha declarado ilegales a los grupos de ultras futbolísticos de todo el país, a los que acusa de un delito de terrorismo continuado.

93 muertos en dos partidos

Razones no parecen faltar, desde luego, ya que en los últimos años ha habido varios incidentes graves en Egipto que han acabado con la muerte de 93 aficionados. El más grave tuvo lugar en el estadio del Port Said, donde 73 hinchas del club Ahly murieron en un brutal enfrentamiento con la afición rival.

Pero no es el único ni último caso. En febrero de este año, 20 miembros de los White Knights (el grupo ultra del Zamalek) murieron tras el enfrentamiento con la policía egipcia, que disparó gases lacrimógenos dentro del estadio y cerró las puertas para que los hinchas no pudiesen escapar.

Terrorismo de los hinchas… ¿o del propio Estado?

Está claro que los enfrentamientos violentos y la conducta de los hinchas tienen gran parte de culpa de todo esto, aunque no parece ser la única razón. Lo cierto es que diversos grupos de ultras tuvieron un papel protagonista en el derrocamiento del penúltimo dictador egipcio, Hosni Mubarak, en 2011.

Así pues, hay quien interpreta que esta sentencia que tacha a los hinchas de fútbol de terroristas podría ser una especie de venganza del actual Estado dictatorial de Egipto, que actuaría de esta manera para evitar que los propios hinchas pudiesen contribuir a derrocar el actual régimen.

Publicado en Miscelánea