Los juguetes pueden divertirnos y entretenernos, pero también pueden educarnos. Los juegos cooperativos, el compañerismo y saber encajar una derrota son lecciones que adquirimos jugando.

No es lo mismo jugar a matar, a la guerra o a las “peleas”, que divertirse con una pelota o con el “pilla-pilla“.

Sin embargo, aunque elegir un juguete cooperativo, no bélico y no sexista, es importante, también debemos poner atención a su forma, materiales y construcción para determinar si resultan apropiados para nuestros hijos.

No parece una tarea sencilla saber cuáles debemos evitar, y por ello os traemos algunos ejemplos de los juguetes más inapropiados y disparatados que hemos encontrado en el mercado: como una barra de strip-tease para niñas o el famoso campo de concentración de Lego. Estos juguetes están a la altura de la varita mágica que escondía una foto de una niña poseída.

Original: The Most Shocking Children’s Toys

Publicado en Miscelánea