Muchas personas creen que la leche materna es similar a la leche artificial y, aunque esta última intente parecerse a la primera, hay algo que las marcas comerciales nunca podrán replicar: la completa adaptación a las necesidades del bebé.

La leche artificial siempre utiliza el mismo compuesto, por ello y en función del crecimiento, las marcas adaptan su formula por “etapas”. Sin embargo, la leche materna sufre constantes cambios en su composición para adaptarse 100% a las necesidades del bebé,  y no solo a nivel nutricional.

Para explicarlo mejor, mostramos a continuación la fotografía e historia de Mallory Smolders.

La leche materna

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Por razones de trabajo, Mallory extrae su leche materna cuando está ausente. En la imagen podéis ver dos muestras de leche sacadas con un día de diferencia, como habrás notado, son muy diferentes entre sí.

La razón, el bebé de AMllory se resfrió, y su leche se adaptó para sumistrarle todos los nutrientes y anticuerpos que necesitaba para reforzar el sistema inmune y vencer la enfermedad. Aquí tenéis su mensaje completo.

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“Ahora que están todos les voy a contar una cosa muy cuca. Hace no muchos leí en una revista médica un artículo sobre la leche materna y su capacidad para adaptarse a las necesidades del bebé, más allá de la ingesta calórica.

El doctor explicaba que los pezones de la madre poseen receptores que reaccionan con la saliva de su bebé. Si detectan basura o microbios, las glándulas mamarias reaccionan cambiando la composición de la leche, pero no solo los componentes nutricionales, sino los inmunológicos. Así, el cuerpo de la madre fabrica anticuerpos personalizados para los agentes patógenos que se encuentren en el cuerpo de su hijo. En 2013, se comprobó que, cuando el bebé está enfermo, el número de leucocitos presentes en la leche materna aumenta.

Toda esta información, quedó relegada en el fondo de mi mente durante un tiempo, hasta que junté estas dos muestras de leche materna en mi nevera.

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El jueves por la noche, mientras daba de mamar a mi hijo, extraje de mi pecho izquierdo la muestra blanca. Mi hijo estaba irritable, congestionado y con estornudos frecuentes. Pensé que sería el frío, ¿verdad?

A la mañana siguiente, durante la toma de desayuno, extraje de mi pecho derecho la segunda muestra. Como hago siempre. Sin embargo, no me he dado cuenta de la diferencia hasta que las he puesto juntas.

La segunda muestra de leche se parece mucho a los calostros, (la superleche que el bebé recibe durante los primeros días y que está cargada de anticuerpos y leucocitos), y esta adaptación se ha producido en solo una noche.

Increíble ¿eh? El cuerpo humano no deja de sorprenderme”.

Lo dice la ciencia

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Efectivamente, la ciencia respalda la afirmación realizada por Mallory, como bien puede leerse en la revista nature.com, donde los profesores de la Facultad de Química y Bioquímica de la Universidad de Australia Occidental y el Instituto de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Freiburg, Alemania, constataron esta particularidad.

Una nueva prueba que muestra la diferencia entre la leche comercial y la materna, y que refuerza la conveniencia de alimentar a nuestro bebé con ella, siempre que sea posible.

Fuente: nature.com y distraccitify.com 

Publicado en Familia