A veces, la convivencia no es fácil y mucho más cuando compartes piso con alguien ajeno a tu familia, cuyos hábitos y principios del hogar distan considerablemente de los tuyos. Después de todo, aunque también se produzcan roces en el ámbito familiar, todo suele perdonarse más fácilmente y caer en el olvido por ambas partes.

Sin embargo, al compartir piso con alguien ajeno al núcleo familiar en el hemos estado acostumbrados a vivir la mayor parte de nuestra vida, estos roces adquieren un matiz más turbio. Si habéis estado conviviendo en estas circunstancias en alguna ocasión, seguro que sabéis a lo que me refiero.

Siempre se dice que, si surgen problemas, lo más recomendable es recurrir al diálogo. Después de que todos los motivos hayan quedado expuestos y ambas partes hayan narrado sus versiones, solo queda llegar a un acuerdo mutuo, con el único fin de hacer la convivencia lo más armoniosa posible. No obstante, si el problema persiste, igual nos vemos obligados a recurrir a otro tipo de artimañas, como hizo el protagonista de este artículo, quien, harto de que su compañero de piso se comiera su comida a pesar de la decena de advertencias previas, decidió vengarse de esta hilarante manera:

Tomó un par de láminas de cartón y recortó dos trozos con forma ovoide

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Después, con un poco de cinta aislante, unió ambas partes

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Acto seguido utilizó un cuchillo bien afilado para eliminar las imperfecciones de los bordes

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Sumergió los trozos de cartón en un plato con dos huevos batidos hasta quedaron bien cubiertos por todos lados

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Después sacó el cartón del huevo y lo rebozó en un plato de harina

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Un par de minutos en la sartén con un poco de aceite a fuego medio y…

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Ya tenemos nuestro cebo preparado, aunque creo que falta algo…

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¡Ah sí, un poco de pimentón picante para darle un toque muy especial!

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Cuando el cebo era todo lo suculento que pretendía, lo colocó el la nevera y esperó. A las pocas horas, su compañero de piso por fin entendió que no hay que coger la comida ajena sin permiso

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Si queréis vengaros de alguien que la tiene tomada con vuestra comida, ya sabéis lo que dicen: la venganza es un plato que se sirve frío.

Vía: fishki

Publicado en Miscelánea