En el año 2013, Heather pasó por el peor momento que una madre puede experimentar. Su bebé, Lucas, de solo 7 meses de edad, murió mientras se encontraba bajo el cuidado de una niñera.

Completamente destrozada, Heather tomó la difícil decisión de donar los órganos de su bebé, con la esperanza de que pudieran ayudar a otros niños. Era la única manera de sacar algo bueno de toda aquella tragedia.

Varios niños se beneficiaron de su generosidad. Entre ellos Jordan, una niña de apenas 4 años de edad, que debido a un fallo congénito en el corazón había pasado toda su vida ingresada en el hospital. Su única esperanza de sobrevivir era un transplante de corazón, que terminó recibiendo de Lucas.

Tres años después de estos sucesos, Heather ha encontrado a Jordan y su familia, dándole la oportunidad de volver a escuchar el latido de su hijo a través de un estetoscopio.

portada donanacion

El momento es extremadamente emotivo a la par que duro, pero siempre positivo, ya que nos enseña una importante lección vital. Aquí tienes el vídeo de este increíble momento.

El caso de Lucas nos recuerda también al del pequeño Marco Scaravelli, el pequeño piloto de minomotos de 6 años que falleció el pasado 19 de julio.

Al igual que Heather, su padre, Cristian Scaravelli, tuvo que decidir sobre la donación de sus órganos, pero gracias a su generosidad 5 niños han salvado su vida.

mini moto

La muerte de cualquier persona siempre es una tragedia, sobre todo si es un niño, pero incluso en los peores momentos tenemos la capacidad de ayudar a los demás.

En 2014, solo 8.500 donantes hicieron posible 24.000 trasplantes, salvando a miles de personas y mejorando la calidad de vida de otras tantas. Sin embargo, se calcula que 21 personas mueren cada día debido a la falta de donaciones.

Si tú también deseas ser donante, inscríbete como tal o habla de este tema con tu familia para comunicarles tus deseos.

Original: Mom hears son’s heartbeat after his death
Vía: Wimp.com

Publicado en Miscelánea