Las sensación que nos invade cuando hemos hecho lo correcto es indescriptible. Una mezcla entre euforia, alegría y un sin fin de sentimientos más, se agolpan en nuestra cabeza.

Y es que a veces lo correcto puede ser difícil de realizar por varios motivos, pero no por ello es menos loable. Ya sea porque nos de vergüenza, por miedo al que dirán, o porque realmente entrañe algún peligro físico.

Sea cual sea el caso, ignorar lo que sucede nunca es la solución más acertada. Si no podemos ayudar nosotros solos siempre debemos pedir ayuda a alguien o llamar a las autoridades pertinentes.

La historia que os traemos hoy se desarrolla en Brasil y el nombre de su protagonista no ha trascendido. La persona en cuestión estaba dando un paseo por un camino cuando, no muy lejos, divisó un caballo totalmente inmóvil encima de un puente.

Así se encontró al potro cuando se acercó al puente

Así se encontró al potro cuando se acercó al puente

Estos animales suelen ser bastante asustadizos en estado salvaje por lo que si, al acercarse a ellos, no huyen es que algo raro está pasando.

Efectivamente, algo sucedía, y es que un pequeño potro se encontraba atrapado en una grieta de ese puente y no podía salir. Con algo de miedo por si el caballo adulto se ponía agresivo, nuestro aguerrido héroe no se lo pensó demasiado a la hora de ayudar a los equinos.

El resultado es un trabajo bien hecho, un final feliz y una madre que vuelve a galopar alegre con su potro al lado. No podemos más que darle las gracias a este hombre, por actuar de la mejor manera posible y salvar la vida de este bello animal.

Fuente: Wimp, Artículo por La Voz del Muro

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