La vida en el Círculo Polar Ártico puede ser bastante dura, a menos que seas un miembro de la familia Hjertefølger. Después de todo, Benjamín e Ingrid Hjertefølger, para facilitar su vida en las duras condiciones del Ártico, construyeron su Nature House, una casa de tres pisos de adobe rodeada por una cúpula geodésica de vidrio.

Situada en la isla de Sandhornoya, en la parte norte de Noruega, la ecocasa fue preparada para que 6 personas pudieran llevar una vida sostenible, a pesar de las cruentas inclemencias del tiempo. ¡Incluso cultivan la mayor parte de sus alimentos! 

Benjamin, Ingrid y los 4 hijos de la pareja se mudaron a la Nature House en 2013, la cual fue construida con la ayuda de amigos, familiares y vecinos

“La casa funciona como habíamos planeado. Nos encanta, tiene alma propia y en ella se respira un aire muy personal. Lo que nos sorprende, es el hecho de que nos hemos reinventado de nuevo desde que empezamos a vivir en ella”, comenta Ingrid. “El proceso nos ha cambiado, nos ha dado otra forma de vida”

La familia diseñó la casa teniendo en cuenta las temperaturas extremas y el viento. Aunque la casa esté sumergida en la noche ártica 3 meses al año, la cúpula les permite cultivar alimentos durante 5 meses más de lo que podrían hacerlo en condiciones normales al aire libre

De este modo cultivan manzanas, cerezas, ciruelas, albaricoques, kiwis, uvas, pepinos, tomates, calabazas e incluso melones

Pero cultivar su propia comida es solo una de las partes del modo de vida sostenible en esta casa ecológica

Inhabitat

Los Hjertefølger reutilizan el agua para hacer fertilizantes y regar las plantas. También preparan su propio compost con los residuos de los alimentos y se aseguran de utilizar productos biodegradables

Gracias a la cúpula geodésica, la casa de adobe tiene una vida útil larga. Ingrid dice que podría vivir allí siempre si se mantiene seca. Además, de acuerdo con ella, no hay necesidad de pintarla o reconstruir las paredes

Por supuesto, la casa se puede mejorar. Sin embargo, la familia está muy satisfecha con el diseño

“Si tuviéramos que construir la casa de nuevo, lo ideal sería poner doble cristal… así podríamos tener un jardín tropical y nada de invierno dentro”, apunta Hjertefølger. “Pero esto es poco realista, ya que sería demasiado caro con tanto cristal”

“Nuestros sentimientos al entrar a la casa son muy diferentes de los que provoca cualquier otra casa. La atmósfera que se percibe es única”

“En la casa hay calma, tanta que casi puedo oír el silencio. Es difícil de explicar. Pero sería imposible experimentar este mismo sentimiento en alguna otra casa construida por alguien que no hubiéramos sido nosotros”

Publicado en Hogar
Fuentes consultadas:
https://deadbees.net/ekodom-pod-geokupolom/