¿Serías capaz de coger una fruta afectada por la radiactividad y comértela? Si hiciéramos una encuesta informal, seguramente el 100% de las respuestas serían la misma: radicalmente NO.

радиоактивные яблоки не убивать

Sin embargo, en las últimas semanas ha surgido la figura de una persona que no sólo se atreve a hacerlo, sino que lo hace con toda la intención del mundo.

Bionerd: la científica anónima

Se trata de Bionerd, una científica anónima (el nombre es un apodo) que ha viajado hasta los alrededores de la vieja central nuclear de Chernóbil, que explotó hace 29 años causando 30 muertes y más de 7.000 casos de cáncer de tiroides, con un claro objetivo: comer todo tipo de frutas que encuentra en este desolado paraje de 30 kilómetros y que habitualmente suele estar totalmente desierto por el temor ciudadano a los restos nucleares.

Bionerd, que ha viajado hasta seis veces a esta zona, narra sus experiencias en Youtube, desde donde ya se ha dirigido a más de 100.000 internautas para comentar su reacción al comer una manzana que encuentra en la zona.

Su objetivo: desmentir el peligro nuclear

Pero, ¿por qué lo hace? Según Bionerd, su objetivo con estos experimentos es muy claro: desmentir y desmitificar los supuestos pleigros que puede ocasionar la energía y la física nuclear. Unos peligros que, según esta investigadora, son total y absolutamente falsos.

Sus teorías son –como poco– llamativas, pero ella insiste: “La mayoría me habéis llamado loca por comerme una manzana, y decís que me estoy induciendo leucemia y cáncer. Pero… ¿de verdad es así?”, se pregunta Bionerd en otro vídeo, en el que analiza la composición de la manzana.

Un caso muy polémico, sin duda. Habrá que seguir las evoluciones.

Publicado en Miscelánea