Los viajes en avión son cada vez más frecuentes. La aparición de las lineas lowcost ha acercado este medio de transporte a todos los bolsillos, aunque en ocasiones, el bajo precio del billete repercute de una manera desorbitada en la calidad del servicio.

Sin embargo, por mucho que los detalles de una compañía lowcost no sean iguales que los de una de “primera linea” el gasto en seguridad debe ser el mismo para ambas. Ya que todas siguen controles homologados y obligatorios, por lo que eso no debería ser un factor que nos influya a la hora de elegir billete.

Ahora que hablamos de seguridad ¿os habéis fijado alguna vez en el agujero que llevan las ventanas de los aviones? es así pequeñito y suele estar en la parte inferior. Seguro que más de uno si lo habéis visto, lo que no es tan seguro es si os habéis preguntado si tiene una utilidad.

Breather Hole es el agujero del que os hablamos

Breather Hole es el agujero del que os hablamos

Como todo en los aviones no está puesto porque si o para que quede más bonito. Como podéis ver en el esquema de arriba, la ventana de un avión se compone de 2 láminas y 2 marcos para sujetarlas (el esquema es de la ventana de un Boeing 737, pero son prácticamente iguales en todos los aviones). Esto es así debido a que la lamina que da al exterior del avión se considera parte estructural del avión, por lo que su material es más gordo y resistente para soportar las tensiones provocadas por las presiones a determinadas alturas. Es la principal encargada de que la presión dentro y fuera de la nave no sean las mismas.

Dicho trabajo sería muy “agotador” para realizarlo solo, por lo que se coloca un segundo panel, creando una cámara de aire entre los 2. Este espacio es el encargado de regular la diferencia de presión entre el interior del avión y el exterior. Esto se consigue gracias al agujero que va regulando la presión entre las 2 láminas de forma automática.

esquema ventana

No acaba aquí su función. También evita la condensación y, por lo tanto, acumulación de vaho en el cristal exterior. Otra de sus funciones es la de regular la despresurización del habitáculo de los pasajeros en el improbable caso de que la ventana exterior se rompiese, diminuyendo así la velocidad a la que se despresurizaría el interior del avión y dando tiempo para poder aterrizar o disminuir la altura de la aeronave.

Después de leer este artículo seguro que los que no os hayáis fijado nunca en este agujero es lo primero que vais a mirar cuando os toque el asiento de la ventana en vuestro próximo viaje.

Fuente : Microsiervos

Publicado en Miscelánea