No tengo que remontarme a la historia, me es suficiente con recordar mi infancia. En el colegio aun teníamos algunos profesores que regañaban a los pequeños que escribían con la mano izquierda. Y es que ser zurdo se ha visto como algo incorrecto, una costumbre tan enormente arraiga que hasta ha influido en nuestro lenguajes con frases como “despertarse con el pie izquierdo”, “no hacer nada a derechas”, etc.

Si vamos unos años más atrás nos encontramos con una época en la que se ataba la mano izquierda a los niños para que no la utilizaran, e incluso se les castigaba golpeándoles cada vez que la utilizaban, haciéndole sentir al niño mal por hacerlo. Ser zurdo estaba mal visto, era comparable a meterse el dedo en la nariz o comerse las uñas, pero mil veces peor, como si fuera algo sucio y “torcido”.

Pero la realidad es que no es una mala costumbre ni algo incorrecto. El motivo tiene una explicación científica.

Original: It’s ok to be smart

Publicado en Ciencia