Aunque los vinilos se hayan vuelto a poner de moda, hasta el día de hoy, eran la única alternativa si querías hacer scratching decentemente. Para los que no sepáis a qué nos estamos refiriendo, hablamos de “scratching” al típico sonido que emite un disco de vinilo cuando lo mueves mientras se está reproduciendo. Su traducción del inglés es “arañar” por su ruido similar.

Aunque algunos programas digitales y mesas de mezcla moderna lo emulan, nunca se ha conseguido nada completamente fiel al sonido original. Pero Jeremy Bell ha descubierto una manera casera de transformar los viejos walkman y las cintas de cassette en unos platos de DJ. Extrayendo el cabezal del walkman que lee la banda magnética de la cinta, y pasándolo por las tiras del cassette que han sido previamente colocadas en línea sobre una superficie, Jeremy emula el mítico sonido.

Original: CNET

Publicado en Miscelánea