Cada vez que se produce una noticia impactante o de alcance histórico, las conspiraciones no tardan en salir. La muerte de Keneddy, el 11 de septiembre, la ‘otra’ vida de Elvis Presley… una serie de teorías que, por lo general, tiene muy poco sentido y no van más allá de la imaginación de quien las crea.

Bin Laden Is Dead

Sin embargo, a veces surgen teorías ‘alternativas’ a las verdades oficiales que, como poco, merecen ser escuchadas. Es lo que pasa con la que ha soltado el periodista Seymour Hersh, ganador de un premio Pulitzer.

El cadáver no fue arrojado al mar

El periodista ha publicado recientemente en la revista London Review of Book un artículo (puedes leerlo aquí) en el que desmonta varios datos de la versión oficial ofrecida por el Gobierno de Estados Unidos. El más importante: el cadáver de Osama Bin Laden jamás fue arrojado al mar.

Según Hersh, los Navy SEAL (los soldados de las fuerzas especiales de la Armada de EEUU) asaltaron la habitación de Bin Laden, donde le dispararon a quemarropa. De hecho, la descarga de balas sobre el terrorista fue tal que su cuerpo asesinado quedó prácticamente desintegrado en multitud de pedazos.

Por ello, Estados Unidos no consiguió ‘recuperar’ un cadáver con la forma de un cuerpo, con lo que, siempre la versión de Hersh, el Gobierno de Barack Obama se inventó que el cuerpo había sido arrojado al mar.

Bin Laden llevaba cinco años arrestado

Pero, ¿cómo supieron los soldados americanos dónde estaba Osama Bin Laden? La versión americana, que asegura que fue encontrado tras arduas tareas de investigación, también es desmontada por Seymour Hersh.

Según el periodista, Bin Laden llevaba arrestado nada menos que desde 2006. Pero sus raptores no eran los soldados americanos, precisamente, sino el ISI (el servicio de inteligencia militar de Pakistán), que mantenía al terrorista recluido en un paupérrimo estado de salud, al borde de la muerte.

Fue en 2010 cuando un alto cargo del ISI (que actualmente estaría trabajando para la CIA) se acercó a las fuerzas americanas y, a cambio de dinero, les filtró la ubicación de Bin Laden. Entonces las fuerzas de la Armada de Estados Unidos solicitaron su entrega al ISI. El ISI aceptó, pero con una condición: Bin Laden debería abandonar la casa ya muerto.

El tiempo nos dirá si la versión de Hersh tiene visos de realidad. Pero lo que está claro es que este periodista, otrora ganador de un premio Pulitzer, el más famoso dentro del periodismo, no es ningún loco conspiranoico.

Publicado en Miscelánea