Los adolescentes son rebeldes por naturaleza. En esta época de nuestras vidas es cuando intentamos reafirmar nuestra personalidad única e individual, y la mejor manera de hacerlo es romper con todas las normas establecidas.

Es por eso que los jóvenes suelen ver las prohibiciones como desafíos y barreras que tienen que traspasar. Pero los adultos tenemos más experiencia en la vida, lo cual nos da una enorme ventaja.

El vídeo que vamos a ver hoy es una prueba de ello. En el se nos cuenta la historia de un bedel de instituto. Todos los días el trabajador tenía que limpiar las marcas de pintalabios que las adolescentes dejaban en los espejos del cuarto de baño. Cuando pidió amablemente que dejasen de manchar los espejos se encontró con el efecto contrario. 

Al día siguiente las marcas de carmín en los espejos se multiplicaron por 2. Ante esta situación el bedel hizo uso de su ingenio y encontró la solución ideal a este problema. Si queréis saber cual es solo tenéis que ver el siguiente vídeo y saldréis de dudas.

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
https://www.youtube.com/watch?v=_DQYArmi5L0