La gente cree que cuánto más maquillaje utilice para su disfraz, mayor impacto causará, pero lo cierto es que esto es un gran error.

La simplicidad y el detalle son más efectivos que los litros de pintura, pues estos últimos no aguantan bien la fiesta, y tras unas horas, pareces una triste calcomanía. Las ilusiones y trampatojos en cambio, consiguen sorprender a todos los invitados y dejarles con la boca abierta.

Buscando algunas ideas, encontré este tutorial para convertir tus labios en un gigantesco tercer ojo, y os aseguro que, el resultado es tan sorprendente que va a atraer todas las miradas.

Además, este disfraz resulta económico, cómodo de llevar y puede retocarse en segundos. Si te gustó el maquillaje de visión doble con el que os inquietamos la semana pasada, no te pierdas este.

Original: Lip eye Vía: littlethings.com

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