La luz negra o lámparas ultravioletas son un curioso instrumento que permite resaltar los colores blancos y fluorescentes. Esta cualidad las ha hecho muy populares en discotecas e instalaciones artísticas.

Además, estas lamparas consiguen llamar nuestra atenciones sobre objetos, fibras y fluidos que no son perceptibles con luz natural. Precisamente por ello, son utilizadas en las investigaciones criminales y forenses.

Su funcionamiento es realmente sencillo, pues son sólo luces fluorescentes normales que son bloqueadas con un tinte que impide que la longitud de onda de la luz “natural” salga fuera del tubo.

Utilizando un par de rotuladores y algo de cinta adhesiva podremos convertir la luz de nuestro teléfono en una cámara de luz negra capaz de fotografiar el espectro menos visible y seguramente más asqueroso que puedas imaginar. No te lo pierdas.

Original: DIY Blacklight

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