Estoy convencido de que si tenéis pareja y estáis enamorados hasta las trancas, alguna vez os hayáis pensado que cuando tengáis que abandonar este mundo lo hagáis juntos, pues después de haber encontrado a nuestro alma gemela, no concebís la vida el uno sin el otro.

Lógicamente esto es una circunstancia poco probable, pero no imposible, tal y como les pasó a Henry y Jeanette De Lange, quienes después de pasar más de 6 décadas juntos llevando una vida plena y feliz, murieron solo con 20 min. de diferencia. Una historia de película que nos ha ablandado el corazón.

Henry De Lange, un veterano de la Guerra de Corea, y Jeannette De Lange, una organista y cocinera, se conocieron en los años 40 mientras patinaban en una pista de hielo en Sioux Falls, Dakota del Sur, EE.UU. Años más tarde, en octubre de 1953, caminaron juntos hacia el altar para emprender una vida juntos. 

Jeannette y Henry De Lange pasaron 63 años juntos, profesándose amor hasta el final.

Jeannette y Henry De Lange pasaron 63 años juntos, profesándose un amor incondicional hasta el final.

Como pareja, ambos se amaban con locura […] Visitaban constantemente a sus hijos y nietos y viajaron mucho. Tuvieron una vida plena“, cuenta Lee De Lange, uno de los 5 hijos del matrimonio.

Hace 8 años a Jeannette le diagnosticaron Alzheimer por lo que, cuando dejó de valerse por sí misma fue ingresada en una clínica geriátrica. Mientras tanto, Henry luchaba en un hospital para veteranos de guerra contra un cáncer de próstata.

Pero Henry no soportaba vivir separado de su querida Jeanette, así que todos los días sin excepción le hacía una visita, a veces incluso hasta tres veces al día. Comían juntos, leían y jugaban al bingo.

El 27 de junio, después de que el personal médico del hospital de veteranos comunicase a Henry que no le quedaba mucho de vida, se mudó a la residencia con su mujer para vivir sus últimos días junto a ella. 

Jeannette y Henry junto a sus 5 hijos

Jeannette y Henry junto a sus 5 hijos.

Unos días después, el 3 de julio, Jeanette moría a las 17:00 horas a los 87 años. Henry moriría solo 20 minutos después, a las 17:20, a los 86 años. Según atestigua su hijo Lee:

Cuando murió mi madre, le dijimos a nuestro padre que ya no tenía por qué seguir luchando y que se podía ir con ella y, por primera vez en la tarde, abrió sus ojos. Miró a mamá antes de echarse hacia atrás y dejarse ir unos minutos después.”

La residencia en la que vivían celebró una pequeña ceremonia en honor a la pareja, contaba su hijo. Tras el acto, los miembros del personal de la residencia se acercaron para decirle que la historia de Jeanette y Henry les recordaba mucho a los protagonistas de la película El diario de Noah y que les había conmovido enormemente, tanto como a nosotros.

Si os ha gustado la emotiva historia de Henry y Jeanette, no olvidéis compartirla con todos vuestros contactos. Y a vosotros, ¿os gustaría abandonar este mundo junto a la persona que más amáis?

Vía: ABC News, traducción y adaptación elaborada por La Voz del Muro.

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