El cerebro es el órgano más complejo de nuestro cuerpo. Es el gran desconocido ya que las cosas que pasan ahí dentro, a día de hoy no tienen una explicación clara.

Lejos de ser un órgano perfecto tiene sus pequeños “fallos de sistema” que pueden ser utilizados para pruebas como la que os vamos a proponer a continuación. No os asustéis con el resultado, no es magia, es psicología.

Voy a adivinar tu pensamiento

Imagen: Allan Ajifo

Imagen: Allan Ajifo

Con esta sencilla prueba voy a adivinar tu pensamiento, es un test rápido y fácil que no te llevara más de 2 minutos. Solo sigue las instrucciones lo más rápido posible

No pases hasta la siguiente operación sin haber terminado antes la anterior.

No necesitaras escribir ni recordar las respuestas, ve haciéndolas de memoria.

Empecemos:

15 + 6

3 + 56

89 + 2

12 + 53

75 + 26

25 + 52

63 + 32

Lo se, el cálculo es un poco aburrido y un trabajo duro pero ya queda poco…

Venga, solo uno más…

 

123 + 5

 

¡RÁPIDO! ¡PIENSA UN COLOR Y UNA HERRAMIENTA!

 

 

 

 

 

Ahora sigue bajando la pantalla…

 

 

 

 

un poco más…

 

 

 

 

 

red hammer

Estabas pensando en un martillo rojo ¿no es así?
El 98% de la gente a la que se realizó este test respondieron también martillo rojo, así que no te desanimes.

Si tu respuesta fue cualquier otra perteneces al 2% de la población con un pensamiento diferente, que no anormal.

La explicación a esto es sencilla. Muchos de los “comportamientos psicológicos” son comunes en todos los humanos, al fin y al cabo somos de la misma especie, es lógico que tengamos un cerebro parecido. A esto unimos que el rojo, al ser el más fuerte entre los pigmentos es el ejemplo perfecto de color, el que más asociado tenemos a esa palabra y el que más nos llama la atención en la infancia. El martillo es también la herramienta más sencilla y suele ser la que primero aprendemos a utilizar por lo que también suele ser la primera opción a la hora de responder rápidamente.

Las operaciones matemáticas eran en realidad para bajar la guardia de tu cerebro y ponerlo a pensar en otras cosas cuando de repente, ¡zas! se le exige un trabajo de razonamiento rápido.

Fuente: littlechurchmouse

Publicado en Miscelánea