moviles 1

Shutterstock

Tu madre llevaba razón. Si no en todo, al menos en esto. Y es que los dispositivos electrónicos, smartphones, tablets, consolas o la televisión nos abducen, es decir, nos abstraen de tal forma que no percibimos lo que ocurre a nuestro alrededor.

Y para demostrarlo, los chicos de Pepper Hacker han realizado un pequeño experimento familiar. En él varios niños, de edades comprendidas entre los 7 y 12 años, juegan con un dispositivo electrónico, mientras diversas cosas cambian en torno a ellos. Y no hablamos de un cambio sutil, no. Cambios de decoración, ropa, objetos extraños y hasta la sustitución de su madre por un extraño. Nada, ni se inmutan. La escena es tan cómica como cierta, aquí la tienes.

THE LOOK UP EXPERIMENT

Atención y dispositivos electrónicos

moviles 2

Shutterstock

Los coches no son malos, pero provocan accidentes. Cocinar es una actividad necesaria, pero un despiste puede ser peligroso. Comer y nutrirse es vital y puede ayudarte a construir un cuerpo de atleta, pero un abuso puede hacernos padecer obesidad. Con lo dispositivos electrónicos ocurre lo mismo, pueden ser muy beneficiosos, o todo lo contrario, todo depende del uso que demos de ellos.

Cabe destacar que el uso de dispositivos y videojuegos estimulan el desarrollo motor, el razonamiento y el discernimiento. También la interdisciplinariedad, y pueden ser utilizados para potenciar la motivación o como recurso de aprendizaje. Sin embargo, su uso también debe estar regulado y tener ciertos límites.

Evitar su uso durante las comidas, reuniones familiares y eventos sociales debe ser una norma de educación y uso, para que los niños aprendan a relacionarse con los demás y a priorizar. También hay que acotar su uso como única alternativa de ocio. De igual modo, hay que dejar de utilizarlos 2 horas antes de ir a dormir para asegurar un buen descanso.

De niños nos imponen límites, pero de adultos nuestro libre albedrío y autonomía pueden jugar en nuestra contra. Por eso, los mayores también debemos aprender y cumplir estas buenas prácticas.

Y es que los adultos nos abstraemos igualmente con estos dispositivos, pudiendo pagar un alto precio por nuestros despistes. El intenso aislamiento social en las grandes ciudades, la pérdida del empleo o el creciente número de accidentes de tráfico, debido al uso indebido de dispositivos electrónicos, son solo algunas de las consecuencias negativas del mal uso o abuso de estos.

Por eso, recuerda: úsalos y disfruta de ellos, pero ponte límites y, por educación, respeto y bienestar, prioriza tus relaciones reales sobre las virtuales.

Articulo original de La Voz del Muro

Publicado en Familia