Un chico homosexual recibe las disculpas de su acosador del instituto 20 años después, arrepentido tras hablar con su hija de 10 años sobre el odio en el colegio.

Elige un nombre, llámalo acoso, hostigamiento, insulto, burla, cosas de niños o bullying. Distingue después entre su naturaleza física o verbal, estudia si se ejerce desde un móvil o a la cara, mira si sólo se padece en la escuela o en la calle.

Nombres nuevos para cosas viejas, eso es lo que hace el ser humano en su empeño por nombrar, definir y categorizar todo lo que le rodea.

Haz todas las clasificaciones que quieras, pero la conclusión es que, incluso si es ejercida por niños, la violencia es violencia, y punto.

De niño acosador a adulto juicioso.

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Afortunadamente los niños crecen y casi siempre se convierten en adultos juiciosos. Al mirar atrás sabemos cuándo fuimos malos, dónde nos equivocamos y si hicimos daño a otros semejantes.

Lo que no es tan habitual es que enmendemos nuestros errores de niños, aunque a veces algo o alguien nos hace reconocer nuestra falta ante los ojos de los demás.

El pasado duele.

20 años han pasado desde que un pequeño Chad Michael Morrisette fuera acosado e insultado en el instituto. Entonces no existían palabras modernas para definir el daño que otros niños le infringían, solamente dolor, lagrimas y sufrimiento.

Casi todo el equipo de fútbol concentraba sus esfuerzos lingüísticos y golpes de ingenio en hacer su vida imposible, viéndose obligado a faltar a clase si no iba protegido de profesores o amigos. Su delito, no importaba, sólo era un blanco fácil.

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“Durante la escuela primaria y secundaria fui objeto de mofas por ser quién soy. Fui intimidad o por ser gay. Fui intimidado por ser bajito. Fui intimidado por todas las razones del mundo. Fue horrible”.

Finalmente la presión fue tan grande que Chad abandonó sus estudios a los 15 años y se trasladó a West Hollywood.

Nunca es tarde para pedir disculpas.

Hoy Chad es un hombre de 34 años con una vida plena, atrás quedaron los insultos y las burlas, aunque el pasado siempre duela. Por eso, cuando la semana pasada recibió un mensaje de disculpas de un antiguo compañero de clase, se sintió muy emocionado.

Loui Amundson, uno de los matones que más se ensañaron con Chad durante el instituto, había hablado con su hija de 10 años sobre el acoso escolar y esto había movido algo en su interior.

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“Hola Chad, hace poco estuve hablando con mi hija de 10 años sobre los acosadores en el colegio. Ella me preguntó si yo alguna vez fui uno de ellos y, por desgracia, tuve que decir que sí. Lo primero que me vino a la mente en ese momento es lo que te hice pasar en Jr. High. Quiero disculparme. Si vives en el mismo estado, me gustaría pedírtelo a la cara, no sé si te acuerdas, pero quiero pedirte perdón. Lo siento”

Emocionado y sonriente por este increíble mensaje, Chad decidió contestarle.

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“Estoy muy emocionado por esto. Gracias y acepto sus disculpas. En estos 20 años, eres la primera persona que me ha pedido disculpas tras las continuas burlas en el instituto. Espero que puedas decirle a tu hija que también me has pedido disculpas por lo que hiciste y que ahora somos amigos.

Es increíble lo que pueden hacer 20 años y los niños, ¿no?. Gracias de nuevo, y espero que ahora puedas parar cualquier tipo de ‘bullying’ cuando lo veas. Que tengas un buen día.

Tras responder al mensaje Chad publico lo ocurrido en su red social e inmediatamente este contenido se hizo viral. Loui declaró que al principio se sintió “humillado y avergonzado, pero a la vez aliviado”.

“Yo le debía esa disculpa, el no me debía su perdón”, Amundson.

¿Y tú?

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Todos fuimos niños, todos tuvimos amigos y todos estudiamos en la escuela, pero no todos fuimos acosadores.

No obstante cuando eras niño era fácil seguir la corriente y sumarse a las burlas de los demás. También puede que en vez de sumarte, las sufrieras y fueras la víctima de tu clase.

En cada aula hubo alguien que fue insultado por su físico, por llevar gafas, por su situación familiar, y por eso te pregunto: ¿Sufriste este tipo de violencia de pequeño? ¿Ayudaste a otros? ¿fuiste un matón? Y si es así, ¿te gustaría disculparte ahora que eres adulto?

Fuente: mirror.co.uk

Publicado en Insólito