Buck tiene sólo 8 semanas, y durante todo este tiempo no ha sido consciente de qué era el hipo. Cuando sentado en el asiento trasero del coche de sus humanos lo experimentó por primera vez, notó que algo o alguien le estaba molestando, pero no podría imaginar que la causa de su “posesión” era algo desconocido para él: ese reflejo involuntario que todos tenemos en algún momento.

El tierno vídeo casi ha alcanzando los 8 millones de visitas en Youtube en menos de una semana, y es que a los humanos nos encantan los cachorros, y si hacen cosas adorables y graciosas muchos más.

Original: Matthew Kennelly

Publicado en Animales