El fútbol es uno de los deportes con más seguidores en todo el mundo. Su éxito tal vez se deba a que tan solo es necesario una pelota, una explanada y muchas ganas para poder practicarlo.

Podemos encontrar balones de fútbol casi en cualquier sitio que visitemos. Tanto es así que el esférico utilizado para este deporte incluso ha llegado a viajar al espacio exterior

La historia de como una pelota de balompié acabó orbitando alrededor de nuestro planeta, no está exenta de curiosidades. Un relato digno de ser contado y con un alto componente sentimental. 

El 28 de Enero de 1986, Ellison Onizuka se disponía a realizar una misión espacial a bordo del transbordador Challenger. Dias antes le preguntó a su hija Janelle si quería que subiese algún objeto especial al espacio. Su hija le dio un balón de fútbol firmado por los miembros del equipo de la Escuela Secundaria Clear Lake de Houston.

No era la primera vez que Ellison volaba en un transbordador pero, desgraciadamente, si sería la última. A los 76 segundos del despegue, el Challenger explotó. Todos los tripulantes murieron en el accidente. Del lugar de la catástrofe fueron recuperados varios objetos, entre ellos el balón que Janelle había entregado a su padre.

El balón fue devuelto a la escuela secundaría, donde ha sido exhibido en una vitrina estos últimos 31 años. Janelle dice que la cara de alegría de su padre al entregarle el balón, es el último buen recuerdo que guarda de él. 

31 años ha pasado el balón en la escuela a modo de recuerdo y homenaje. No parecía que fuese nunca a “completar su misión”. Pero la historia es caprichosa a veces y da unos giros inesperados.

El 3 de febrero de este mismo año, el astronauta Shane Kimbraugh se disponía a realizar una misión a la Estación Espacial Internacional. Le preguntó a su hijo si quería que llevase algo al espacio. El muchacho asiste a la Escuela Clear Lake, y enseguida tuvo una idea. ¿Adivináis cual fue?.

Shame recogió el balón de fútbol firmado por el equipo de la escuela de 1986. 3 décadas después, por fin, el esférico pudo completar su misión. Janelle escribió un comunicado diciendo:

“El balón de fútbol a continuado, de alguna manera, la misión que mi padre emprendió hace muchos años. Se ha continuado viajando y explorando el espacio e inspirando a mucha gente. Estoy agradecida por eso recuerdos y el futuro de este balón tan especial que nos unió a mi padre, a mi y a muchos otros.”

La historia no acaba aquí. Cuando el balón regrese a la tierra será devuelto a su vitrina de exposición en Clear Lake. Eso si, ahora con la inscripción de “misión completada”.

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
http://boredomtherapy.com/soccer-ball-challenger/?as-source=src799&bdk=a799